Un mundo sumido en el caos.
Edificios derrumbados. Calles cubiertas de escombros. El cielo oscuro, teñido de humo y cenizas. El sonido lejano de explosiones rompe el silencio de la destrucción.
En medio de todo… está él.
Aiden Cross.
De pie.
Inmóvil.
Observando lo que queda de su mundo.
Sus ojos reflejan tristeza… pero también algo más profundo.
Vacío.
Todo lo que conocía… ya no existe.
Sus manos tiemblan ligeramente.
No por miedo.
Sino por cansancio.
Cansancio de luchar.
Cansancio de perder.
Cansancio de seguir.
—…ya no queda nada… —murmura en voz baja.
El viento sopla, levantando polvo y cenizas a su alrededor. Un trozo de metal cae a lo lejos, rompiendo el silencio por un instante.
Aiden no reacciona.
Baja la mirada.
Por un instante…
Solo quiere rendirse.
Abandonarlo todo.
Dejar de luchar.
Dejar de existir en ese mundo roto.
Cierra los ojos.
El silencio lo envuelve por completo.
Entonces…
Una luz.
Una luz intensa desciende desde el cielo, rompiendo la oscuridad.
Aiden abre los ojos, confundido.
—¿Qué…?
La luz lo envuelve completamente.
No quema.
No duele.
Pero lo arrastra.
Su cuerpo comienza a desvanecerse.
—¿Qué… es esto…?
Extiende la mano… pero no hay nada.
El mundo desaparece.
El caos.
El ruido.
El dolor.
Todo se desvanece.
---
Cuando vuelve a sentir el peso de su cuerpo…
ya no está en el mismo lugar.
Aiden cae de rodillas sobre una superficie fría.
—¡…!
Respira con dificultad.
Sus manos tocan el suelo.
Liso.
Frío.
Perfecto.
Levanta la mirada lentamente.
Un pasillo.
Blanco.
Largo.
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remplazando al destino
Ciencia FicciónAiden Cross vive en un mundo devastado por la guerra, donde la humanidad lucha por sobrevivir ante la amenaza del temible Rey Demonio, Zareth Voidbane. Tras perder a sus padres desde niño, es criado por Raven Nightfall, la mujer más poderosa del mun...
