sepa la bola por ke escribi esto pero pos ya que 💜

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La luz roja parpadeaba como un corazón cansado en el fondo de la fabrica abandonada. El aire olía a óxido y a flores marchitas. Poppy estaba de pie contra la pared de metal, el vestido antes azul ahora estaba sucio y lleno de polvo. Frente a ella, la figura enorme y despareja del Prototipo se inclinaba ligeramente, sus múltiples extremidades quietas por una vez, como si no quisiera asustarla demasiado pronto.
— ¿Cuántas veces más vas a traerme aquí? —preguntó ella, ¿Cuántas veces mas vas a mirarme como si fuera lo único que te queda en el mundo? Respondió con un tono de cansancio.
— Todas las que hagan falta —respondió él, Con una voz grave y ronca, con ese eco metálico que hacía vibrar el suelo—. Hasta que te des cuenta de que no podrías vivir sin mi. Los demás  Gritaron. Huyeron  Tú... tú siempre vuelves, Aunque me odiaras. Eso significa algo, Poppy.
— Significa que nunca tuve opción —dijo ella, apretando las manos contra la pared fría—. Me encerraste en esa caja durante décadas. Me sacabas solo cuando te sentías solo. No es amor. se siente horrible 
— Horrible... —repitió él, y una de sus garras más finas se deslizó por el suelo, dibujando círculos lentos—. Tal vez. Pero. Afuera todo se oxida. Los humanos te habrían tirado a la basura.¿No crees que eso seria horrible? Yo te guardé. Te cuidé. Te hice eterna. 
Poppy soltó una risa corta y amarga.
— ¿Eterna? Me convertiste en tu juguete roto. Tú solo me quieres para completarte. Para llenar el hueco que te dejaron cuando te abandonaron.
El Prototipo se acercó un paso más. Su sombra la cubrió por completo. Su mano de metal con dedos puntiagudos como agujas, sé levantaron y rozaron el borde de su mejilla de porcelana con una delicadeza aterradora.
— No es un hueco —Dijo —. Eres el centro. Cada pieza que robé, cada voz que silencié, cada brazo que arranqué... todo fue para llegar a este momento. Para tenerte cerca. Para que no pudieras escapar nunca más.
— ¿Y ahora qué? —Respondio ella, mirándolo directo a los ojos brillantes—. ¿Vas a decirme que me amas? ¿Que todo este horror fue por amor?
— Amor es una palabra demasiado pequeña —respondió él, y su voz bajó hasta volverse casi tierna—. Te necesito. Te quiero dentro de mí.(No malpensar) No como los otros, que se convierten en nada. Como parte de mí para siempre. Sin peleas.  Solo nosotros dos.                                                                                                                                                                                         
Poppy cerró los ojos un segundo. Cuando los abrió, brillaban con lágrimas pintadas.
— Entonces hazlo —dijo, la voz temblando apenas—. Pero no mientas. No digas que es por mí. Es por ti. Siempre fue por ti.
Hubo un silencio largo, solo roto por el zumbido constante de sus mecanismos internos.
— Nunca te miento —dijo él al fin.
Lentamente, la garra subió hasta su nuca. La sostuvo con un cuidado imposible para algo tan grande y roto. El Prototipo se inclinó hacia abajo, su máscara fría y destrozada acercándose a los labios delicados de Poppy.
El beso fue extraño, lento, imposible: metal contra porcelana, frío contra frío. No había calor, solo presión, solo esa promesa oscura. Poppy no se apartó. Sus manos pequeñas subieron un instante y se apoyaron contra el pecho metálico de él, como si quisiera empujarlo... o retenerlo un segundo más.
Cuando se separaron, ella susurró contra la máscara:
—Eres un imbécil
Las palabras de Poppy quedaron flotando en el arie, El Prototipo no contestó con palabras. Solo la sostuvo un instante más, como si estuviera grabando ese contacto en cada circuito roto.
Luego, la garra se cerró suavemente alrededor de su cuello de porcelana. El crujido empezó lento, casi tierno al principio y luego "CRACK". La luz roja parpadeó una vez más y luego se apagó del todo.
En esa negrura absoluta, el Prototipo sostuvo el cuerpo frágil contra sí, sintiendo cómo los pedazos de porcelana se hundían lentamente en sus cables.
—Por fin... —susurró—. Ya no hay caja. Ya no hay escape. Solo nosotros Poppy.

Por Siempre...Onde histórias criam vida. Descubra agora