No les pasa que toda la vida se basa en expectativas?. La universidad, el matrimonio, los hijos, la casa, el carro, el negocio. Todo son expectativas, siempre ponemos la vara tan alta que cuando ocurren las cosas, sentimos una leve decepción por que no son lo que pensábamos.
La vida me golpeo así. Crecí imaginando en grande que ya nada llenaba el vacío, cuando lo tan deseado ocurría, no sentía la gratificación que esperaba, en consecuencia comencé a vivir en el pasado, y el hubiera se volvió parte de la rutina diaria.
Nunca encontré el rumbo de mi vida, comencé a no generar expectativas para evitar la desilusión, pero nuevamente no estaba viviendo, mi mente no estaba ahí en el presente, estaba en el pasado, y así pase toda mi vida. Cuando mire al presente ya estaba casada. La universidad se paso volando, de un momento a otro ya no estaba viviendo con mis padres, de hecho ya casi ni los miraba, solamente en vacaciones si bien me iba, pasaba una semana con ellos dos veces al año, y bueno, después me case, y aunque fueron visitas mas recurrentes, eran visitas mas cortas, no se si eso era bueno o malo.
Y ahora... ahora el cáncer me esta llevando, y en lo único que sigo pensando es en el hubiera, hubiera corrido mas, hubiera cocinado mas, hubiera convivido mas, hubiera amado mas... la vida corre tan deprisa, que vivir en el hubiera solo me dejo atrás y nunca pude alcanzarla.
- como amaneciste mi vida?- su voz suena alegre, como siempre lo fue, aun así sus ojos muestran cansancio y frustración. Solo logro embozar una leve sonrisa, llega a mi lado, tomándome de la mano, puedo sentir su calor, las manos me sostienen fuerte, como si soltarlas significara mi muerte, aunque bueno, realmente estaba muriendo.
Hacia ya mas de tres meses que entre a este hospital con cáncer etapa terminal, siempre le rogué a dios por morir, pero justo cuando le estaba encontrando un sentido a mi vida, me concedió el deseo que siempre añore, y ahora solo puedo ver a la persona que me amo con toda sus fuerzas apagarse conforme se apaga mi vida, y aun así, viene a esta habitación todos los días con una sonrisa, como si la hinchazón de sus ojos y las ojeras no fueran nada.
- Los doctores dicen que podrás salir pronto de aquí y cuando eso pase...- su voz quiebra
- Amor...- apenas sale un susurro de mi boca
- Iremos a Italia, como siempre quisiste...
- Amor...- trate de hablar mas fuerte
- Y comeremos tu helado favorito en la isla de Sorrento, te hace falta sol... estas helada
- Amor - dije esta vez lo suficientemente fuerte para callarlo - yo ya no saldré de aquí, y lo sabes- sus ojos tiemblan - quisiera ir a casa, este lugar es deprimente
- No se puede mi vida - su voz se quiebra y puedo ver las lagrimas asomarse en su rostro, la frustración es notable, su mano aprieta con mas fuerza, duele, pero no quiero detenerlo - necesitas los cuidados que tienes aquí
- Pero solo están alargando esto... ya estoy cansada... tu estas cansado...
- NOOO... yo te amo... estaré aquí contigo todas las noches, no te dejare... no te soltare- las lagrimas caen, sus manos se aferran a la mía con fuerza, agacha su cabeza para intentar recobrar la cordura, pero no logra hacerlo, puedo imaginar su frustración, el ama la vida, y aun así, yo siempre buscaba la muerte, supongo que vivir con el, a su manera, tan loco y tan libre, sin arrepentimientos, era lo que mas amaba de nuestro matrimonio.
- Te amo, espero que realmente puedas volver a ser feliz, y vivir tan alegre como siempre lo hiciste- mis palabras eran cuchillos, lo sabia, aun así quería decírselo. - recuerda... me prometiste 5 años de luto - reí levemente, tratando de aligerar la situación, ya que esa siempre fue una "broma" que constantemente hacia, siempre pensé que moriría joven, por eso siempre pensé que el quedaría viudo pronto, y merecía rehacer su vida, cada que surgía una platica similar le recordaba "5 años de luto" , aun que bueno, nunca pensé que de verdad moriría antes de mis 30.
La broma no le dio risa, aun así tomo mi mano con fuerza, le dio un beso y se acurruco a , mi lado, así pasamos toda esa tarde, mirando videos en su teléfono, constantemente pasaban las enfermeras a cambiar el suero y administrar mas medicamento, ardía en las venas, aun así hice lo posible por no demostrar dolor, apenas se salían las enfermeras se volvía aferrar a mi, comenzaba a inventarse cuentos todos raros, y juegos injustos en los que siempre el ganaba, por que claro el ponía las reglas, hasta que le gano el sueño y se quedo dormido a mi lado.
Esa fue una hermosa manera de morir, mis últimos momentos fueron con el, el haciéndome reír, el haciendo sentir amada, el haciéndome sentir la persona mas especial de esta vida, y aun así, lo deje solo. No me despedí de nadie, solo de el, no pude decirle a mi madre cuanto la amaba, según los doctores aun tendría un mes de vida, pero esa noche solo cerré los ojos, me sentía segura por el calor de aquel hombre, en algún punto el dolor se volvió punzante, pero no tenia miedo, ardía todo, aun así me sentía cómoda, y de un segundo a otro, todo se fue...
La pesadez del cuerpo desapareció, me sentía ligera, me sentía bien. Abrí los ojos, y aquella habitación de hospital estaba vacía, sola, no había ruidos, las enfermaras no estaban, aun así la habitación estaba demasiado limpia, solo una calidad luz entraba por la ventana, me acerque a ella, y salí al diminuto balcón, el sol se sentía tan bien... comprendí lo que estaba pasando, mas no comprendía donde estaba, entonces la culpa, los remordimientos comenzaron a llegar; debí llamar mas a mama, debí agradecer a mis suegros por siempre cuidarme. Observe a mi cuerpo, estaba marcado de moretones, las inyecciones habían dejado mis venas completamente destruidas, la falta de comida, la enfermedad en general me tenia horrible, aun así mi marido me miro como lo mas hermoso hasta el final. Debí cuidarme mas.
Sin comprender que ocurría, me volví a recostar sobre la camilla, mirando al vacío, enlistando las cosas que hice en la vida, las cosas que hice mal, las que hice bien, las que volvería y no volvería a hacer, si volviera a vivir, estaba segura que todo seria diferente.
Así pase varias horas, hasta que la luz del sol se oculto, afuera se escuchaban los grillos, la luna llena se dejo ver a través de la ventana, me acurruque observándola pidiendo una vez mas, Solo una vez mas...
- Álvarez- susurros a lo lejos - Señorita Álvarez- se escuchaba mas fuerte, abro los ojos adormilada- Señorita Álvarez si tanto sueño le provoca mi clase puede irse a su casa- tardo en reaccionar, el Dr.Rocha esta delante de mi, con expresión enojada, la sensación de dejavu es demasiada que me perturba - Buenos días, Señorita Álvarez- añadio con sarcasmo - si ya despertó, por favor vaya a lavarse la cara - observo a mi al rededor, tratando de entender que ocurre, estoy en la facultad, todos mis ex compañeros estaban ahi, me observaban y reían. Me levanto desorientada... y camino hacia la salida - Señorita Álvarez por favor salga ya del aula, esta distrayendo a sus compañeros-
Salgo pero sin dejar de observar a todos, los pasillos están obscuros, sin querer choco con Mateo, quien me dedica un sonrisa divertida; y eso me dio mas miedo, ya que el había fallecido hace 5 años, si estaba soñando era un sueño muy realista, quizás era uno de esos sueños con recuerdos distorsionados, como los que solía tener antes.
Llego corriendo al baño y me enjugo la cara con torpeza, estaba segura de estar despierta, observo el reflejo del espejo , mi rostro ya no tenia la clara marca del cáncer en ella... entonces lo recordé, " una vez mas..." se me había permitido vivir una vez mas...
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DESTINO
Romancelas cosas que el destino tiene previsto para ti, se quedan como debían de ser. Una historia que comienza justo en el final, para abrir paso a un nuevo camino.
