La lluvia caía con fuerza sobre la ciudad cuando Taehyung llegó frente a la enorme mansión Jeon. Respiró hondo, ajustó la correa de su mochila y miró hacia arriba.
Era la casa más grande que había visto en su vida.
—Bueno, Taehyung… —murmuró para sí mismo—. Este trabajo podría cambiarlo todo.
Tocó el timbre. Un guardia lo guió por un pasillo interminable hasta una oficina con puertas altas y oscuras.
El corazón le latía tan fuerte que casi podía escucharlo.
Cuando las puertas se abrieron, Taehyung se quedó sin aire.
Allí estaba Jeon Jungkook.
Traje negro impecable. Mirada seria. Postura perfecta.
Un aura tan poderosa que Taehyung sintió que sus piernas temblaban.
Jungkook levantó la vista de unos documentos y lo observó en silencio.
Sus ojos eran intensos, profundos… peligrosamente atractivos.
—¿Kim Taehyung? —preguntó Jungkook con voz firme.
—S‑sí, señor —respondió Taehyung, intentando no tartamudear.
Jungkook se levantó y caminó hacia él. Cada paso sonaba como un golpe en el pecho de Taehyung.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca, Taehyung sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
—A partir de hoy trabajarás para mí —dijo Jungkook—. No tolero errores. No tolero mentiras. Y no tolero distracciones.
Taehyung tragó saliva.
—Haré mi mejor esfuerzo, señor.
Jungkook lo miró fijamente… demasiado fijamente.
Como si intentara descifrarlo.
Y entonces ocurrió algo que nadie en esa mansión había visto jamás:
Jungkook sonrió.
Una sonrisa leve, casi imperceptible… pero suficiente para que Taehyung sintiera que el mundo se detenía.
—Bienvenido, Taehyung —dijo Jungkook con una voz más suave—. Creo que… trabajarás muy bien conmigo.
Taehyung bajó la mirada, intentando ocultar el rubor en sus mejillas.
Pero Jungkook ya lo había notado.
Y por primera vez en mucho tiempo, el millonario serio sintió algo nuevo.
Algo cálido.
Algo peligroso.
Algo que solo Taehyung había logrado despertar
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Taekook
RandomTaehyung, un chico de 22 años que ha aprendido a sobrevivir solo desde muy joven, acepta un trabajo en la mansión del empresario más temido y respetado del país: Jeon Jungkook, un millonario de 23 años, frío, serio y dueño de un poder que pocos se a...
