1

3 0 0
                                        

Noviembre del 2022

7 años antes

- Hola queridos oyentes, como el clima hoy nos encontramos melancólicos, así que te dejamos In The Stars de Benson Boone, la última canción de la noche.

Ya no podía más, ya no tenía rumbo, sin ti no tengo rumbo, te fuiste demasiado rápido y no me diste tiempo de despedirme, al parecer hasta las canciones solo me acercan más a la decisión que acabo de tomar, con el frasco de pastillas en la mano, una botella de agua en la otra y frente al mar en donde acabo de arrojar tus cenizas tan decidido a irme contigo.

- Tal vez quieras a solas estar. – Escuche por sobre los audífonos. – Con el corazón roto que harás. - Se volvió a escuchar, esta vez más fuerte. – Trataré de ayudar y aprender, como puedo hacer para que vean tu luz. –

La voz provenía de una chica un poco rara, a decir verdad, estaba vestida como salida de un cuento de hadas, vestido extremadamente largo color negro de mangas largas, también tenía un poco de verde y zapatos raros, cantando desafinadamente y moviendo las manos como si estuviera teniendo una descarga eléctrica, daba un poco de risa, a decir verdad, tanto que no me di cuenta que me había reído tan fuerte que ahora ella estaba mirándome fijamente.

- ¿Doy mucha risa? – Preguntó mirándome fijamente

- Lo siento, no fue mi intensión burlarme de ti. – Me disculpe quitándome los audífonos, ella solo me miró fijamente, estaba analizándome, luego solo sonrió

- No hay problema, si doy risa la verdad, mi mamá siempre dice que soy algo payasa. – Dijo sentándose al lado de mí, ambos mirando el mar. – Soy Ariel, sí por la Sirenita, mi mamá ama esa película, y si por no fuera poco, mi segundo nombre es Melody, Ariel Melody, no sé en qué estaba pensando mi mamá en ponerme esos nombres, o mi papá que no la detuvo, pero bueno mi papá siempre hace todo lo que mi mamá le dice, yo digo que es un pisado, pero él dice que está enamorado. – Dijo en apenas unos segundos sin respirar. – Uy, amo esta canción cuando hago limpieza. – Volvió a decir, poniéndome sin preguntar el audífono inalámbrico, en el se escuchaba una canción que no reconocía.

- 7 am y un día mas inicio, a los quehaceres y a barrer muy bien, pulo encero y saco brillo, termine que hora es 7 con 16. – Ella cantaba muy fuerte, y se me hacía muy confianzuda para ponerle a alguien que conoció hace apenas unos segundos. – Mi mamá es mas de la Sirenita, pero yo soy más de Enredados... Has visto la película, ¿verdad? – Me preguntó volviendo a mirarme. – Es verdad, aun no me dices tu nombre, lo siento mi papá dice que hablo mucho y muy rápido y que no dejo que las personas me respondan o tan solo que procesen lo que digo. – Dijo con una sonrisa mirándome...- Y bien, ¿Cuál es tu nombre? – Volvió a preguntar mirándome moviendo las pestañas rápidamente

- Erik. – Respondí, creo que le gustó mi nombre porque vi su rostro iluminándose

- Es un hermoso nombre Erik, yo soy Ariel. – Volvió a presentarse

- Lo sé me lo dijiste hace un momento, eso, y un montón de cosas más que no pregunté. – Respondí, ella solo bajo la mirada mirando sus manos, no quise ser grosero. - ¿Por qué estas vestida así? – Le pregunté

- Todos los días por las tardes asisto al hospital oncológico del centro. – Dijo encogiéndose de hombros. – Los niños necesitan distraerse un poco, hoy me tocó ser Elsa de Frozen. – Dijo suspirando. – Es difícil, son tan pequeños y ya han sufrido mucho para la corta edad que tienen. – Dijo mirando hacia la nada y guardando silencio. – Hoy perdimos a un niño. – Agregó después de un rato en silencio. – Su nombre era Ramiro, tenía solo 5 años, leucemia, ya no se pudo hacer nada. – Siguió mirando al mar. – Lo ultimo que me dijo fue que quería ver el mar y cantar canciones conmigo aquí, hoy lo traería, haríamos un picnic los dos juntos, comeríamos chucherías y él tendría su deseo cumplido. – Dijo con la voz quebrada. – Por eso estoy aquí cantando a lo loco, cumpliendo su ultimo deseo, aunque él ya no esté presente. – Esta vez me miró. – Hoy es uno de esos días en donde nada tiene sentido para mí, en donde siento que no voy a poder seguir adelante pero luego recuerdo lo felices que se ponen cuando llego vestida de cualquier dibujo animado, lo que se ríen conmigo o de mí. – Dijo riendo un poco. – Los hermosos dibujos que me hacen, o como corren a abrazarme cuando llego... Todos esos momentos me hacen levantarme e ir cada día por ellos. – Ella me miró con una sonrisa.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Feb 28 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

ARIELWhere stories live. Discover now