𝓔𝓵 𝓵𝓮𝓰𝓮𝓷𝓭𝓪𝓻𝓲𝓸 𝓽𝓮́𝓬𝓷𝓲𝓬𝓸 𝔂 𝓮𝓵 𝓱𝓲𝓳𝓸 𝓭𝓮𝓵 𝓻𝓾𝓭𝓸.
La Consejo Mundial de Lucha Libre siempre ha sabido cómo vender historia, pero esa noche en la sagrada Arena México no hacía falta exagerar nada. El ambiente estaba cargado como antes de tormenta en temporada de lluvias en la CDMX: pesado, eléctrico, con olor a palomitas, cerveza tibia, mentadas de madre y esa nostalgia que solo se respira en la Catedral de la Lucha Libre.
Las luces bajan.
─"¡RESPETABLE PÚBLICOOOOO!" ruge el anunciador con esa voz que parece salida de una radionovela de los años 50. "¡CON USTEDES... EL ÍDOLO DE LOS NIÑOS... EL PRÍNCIPE DE PLATA Y ORO... EL LEGENDARIO TÉCNICOOOOOO... MÍÍÍÍÍÍSTICOOOOO!"
Y el nombre retumba como si lo hubiera gritado todo el país.
Místico aparece entre humo blanco, la máscara reluciendo bajo las luces como si estuviera bendecida por la Virgen de Guadalupe y por el rating de horario estelar. La capa ondea detrás de él mientras camina con esa mezcla de humildad y grandeza que solo tienen los ídolos verdaderos. El público se pone de pie. Señoras gritan su nombre. Niños con máscaras piratas lo miran como si fuera un superhéroe salido de El Chapulín Colorado.
Místico sube al ring con la agilidad intacta, hace la señal de la cruz y mira a su alrededor. Respira hondo. La Arena México vibra. Él pertenece ahí. Siempre ha pertenecido.
Pero esa noche no es solo una celebración.
Es un presagio.
La música se corta abruptamente.
Un murmullo recorre las gradas.
Desde la rampa, caminando con paso firme y mirada fría, aparece Euforia.
El público reacciona de inmediato.
-¡Rudo!
-¡Payaso!
-¡Ya siéntese señora, no es La Rosa de Guadalupe!
Euforia sonríe debajo de su máscara. Disfruta el odio. Siempre lo ha hecho. A su lado, un joven alto, máscara negra con detalles dorados que brillan como monedas recién salidas del banco.
Soberano Jr..
El hijo del rudo.
La sangre nueva.
La mirada desafiante.
El público murmura, curioso. Algunos lo reconocen de carteleras previas, otros solo ven en él la silueta de su padre, pero más estilizada, más elegante... y peligrosamente segura.
Místico los observa sin moverse. No hace falta que diga nada. En su memoria, la rivalidad con Euforia no es solo una estadística: es una cicatriz. Combates sangrientos. Traiciones. Sillas volando. Mentadas que resonaron más fuerte que cualquier campana.
Euforia pide un micrófono.
-Místico... - ,su voz retumba grave, -Pensé que ya estabas retirado vendiendo gelatinas afuera del metro.─
El público estalla en risas y abucheos.
Místico inclina apenas la cabeza. No muerde el anzuelo.
-Pero no vengo por ti- ,continúa Euforia, ─Vengo a presentarte algo mejor. Algo que va a borrar tu nombre de esta empresa como cuando borran los episodios viejos.─
Señala al joven a su lado.
-Mi hijo.─
Soberano da un paso al frente. No pide el micrófono todavía. Primero observa. Analiza. Sus ojos se encuentran con los de Místico.
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EL RIVAL QUE ENAMORÓ MI CORAZÓN (EDITANDO)
FanficEn el Consejo Mundial Libre, la lucha libre es tradición, honor... y rivalidad heredada. Místico, es un legendario luchador técnico cuyo nombre lleva peso en cada rincón del ring. Soberano Jr, es el hijo de su antiguo adversario, un rudo que marcó s...
