El capricho de una diosa
El Valhalla estaba inquieto.
El Ragnarök avanzaba como una herida abierta entre dioses y humanos. Los ecos de las batallas anteriores aún vibraban en los pasillos de mármol, como si las paredes recordaran cada choque, cada grito, cada caída.
Y entre columnas blancas y pétalos suspendidos en el aire, una risa suave resonó.
-Ara... qué aburrido sería todo si el amor no interviniera un poco... ♡
Sentada sobre su trono de rosas flotantes, Aphrodite observaba el tablero del destino con una sonrisa perezosa.
Sus ojos descendieron hacia dos nombres próximos a cruzarse.
Jack the Ripper
Hercules
-Oh... esto podría ser interesante.
Un humano que veía los colores del alma.
Un dios que amaba incluso a quienes no lo merecían.
Una combinación tan opuesta... que casi dolía.
Afrodita extendió un dedo, y una chispa rosada descendió como polvo brillante hacia el mundo inferior.
-Solo un pequeño empujón...
---
Aquella noche, Londres ilusorio estaba cubierto por una neblina espesa.
Jack caminaba con su habitual elegancia teatral, bastón en mano, sombrero inclinado, sonrisa fina dibujada en sus labios.
Pero el aire... se sentía distinto.
Más pesado.
Más cálido.
Un perfume dulce flotaba en la bruma.
-Qué curioso... -murmuró, ajustándose el guante-. El ambiente tiene un color particularmente... embriagador.
No lo vio venir.
El encuentro no fue planeado.
No fue estratégico.
No fue parte de ningún juego mental.
Fue un choque inesperado entre dos presencias demasiado intensas.
Hércules, firme como una montaña.
Jack, afilado como una daga.
Una discusión breve.
Tensión.
Una cercanía que no tenía explicación lógica.
El aire vibró.
El corazón latió más fuerte.
"Thump. Thump. Thump."
Jack sintió algo extraño en el pecho.
No miedo.
No odio.
Calor.
Hércules, confundido por una emoción que no correspondía al campo de batalla, sostuvo la mirada del humano más tiempo del necesario.
La neblina los envolvió.
Las palabras se volvieron susurros.
El orgullo se volvió silencio.
La tensión... cambió de forma.
Afrodita observaba desde lejos, satisfecha.
No hubo violencia.
No hubo brutalidad.
Solo un impulso inexplicable que ninguno de los dos comprendió del todo.
Y cuando la niebla se disipó...
Jack quedó solo.
Acomodó su ropa con manos perfectamente firmes.
Su sonrisa volvió a su lugar habitual.
-Qué... experiencia tan peculiar.
Pero en lo profundo de su vientre, algo diminuto ya comenzaba a latir.
Un hilo dorado, invisible para todos.
Excepto para los dioses.
Y el destino.
Afrodita se recostó en su trono.
-Ahora sí... que empiece el verdadero espectáculo ♡
La cuarta batalla del Ragnarök se acercaba.
Y nadie sabía que el asesino más elegante de la humanidad ya no caminaba solo.
YOU ARE READING
por el aburrimiento de una diosa
FanfictionNo se, hice esto por aburrimiento y con ayuda de una IA para formar cada capítulo Porque mi sentido de escritura aveces se va a la mierda y quedó con weas raras Si mes gusta esta porquería trataré de escribir el Lore de mi oc que está incluido en e...
