"The taste of your lips is simply incredible, I could become addicted."
(...)
Jeongin entró a su habitación y cerró la puerta de un portazo, dejándose caer sobre la cama como si el mundo entero pesara sobre sus hombros. Estaba listo para no hacer absolutamente nada. Ni tareas, ni mensajes, ni pensar. El día en el colegio había sido una tortura lenta y constante, de esas que no te golpean una sola vez, sino que te desgastan poco a poco.
Y como siempre, todo tenía un nombre y apellido: Hwang Hyunjin.
Otra vez había tenido que encontrarse con ese idiota. Otra vez había tenido que cruzar miradas, escuchar comentarios venenosos, sentir esa presión constante en el pecho. Nadie podía hacerle cambiar de opinión: Hyunjin odiaba a Jeongin y Jeongin odiaba a Hyunjin, y punto final. No había discusión posible. ¿Cómo demonios te iba a caer bien alguien que te trataba como basura? Alguien que se encargaba de recordarte, día tras día, que “no eras nadie”, que se burlaba de ti frente a los demás, que te humillaba con una sonrisa falsa mientras se hacía pasar por el más cool del salón.
—Culero será ese idiota… —murmuró Jeongin entre dientes, enterrando la cara en la almohada.
Lo peor de todo era que el destino parecía disfrutar su sufrimiento. Como si no fuera suficiente, les había tocado en el mismo maldito salón. Y no solo eso: Hyunjin parecía un acosador profesional. Jeongin iba a la biblioteca buscando paz y silencio, y de la nada, ahí estaba él. Jeongin bajaba las escaleras, y Hyunjin aparecía apoyado en la baranda. Era como una sombra molesta que no sabía cuándo desaparecer.
—Dios mío… —susurró, apretando los puños.
La rabia terminó explotando. Tomó la almohada y comenzó a golpearla con todas sus fuerzas, como si en lugar de algodón fuera la cara de ese idiota.
—¡Ojalá te mueras y te pudras en el puto infierno, Hwang! —gritó, con la voz quebrada por el coraje.
—¡Yang Jeongin! ¡¿Qué diablos haces?! —se escuchó desde la puerta.
Jeongin se congeló.
Su madre, Woo Hyerim, estaba parada ahí, con los brazos cruzados y una ceja levantada. Era una mujer buena, amable hasta la médula. De esas personas que te hacen sentir seguro con solo una sonrisa. Cuando Jeongin le confesó, años atrás, que era gay, ella no hizo un drama ni se llevó las manos al pecho. Al contrario, lo abrazó fuerte y le dijo que estaba orgullosa de él.
Jeongin amaba a su madre más que a nadie en el mundo.
Aunque había cosas que nunca se había atrevido a contarle.
Como Hyunjin.
—Mamá… —dijo, bajando la mirada.
Ella entró a la habitación con pasos tranquilos, pero su mirada era curiosa, analítica.
—Vine a ver cómo estabas —dijo— y a pedirte que me ayudes con la casa. Pero en lugar de eso te encuentro gritándole a un chico que nunca me mencionaste. Dime… ¿quién es el misterioso Hwang?
El corazón de Jeongin dio un salto incómodo.
—¿Qué? —balbuceó.
—Ninguno de los dos sale de esta habitación hasta que me digas quién es —continuó ella con una sonrisa peligrosa—. Tu cama es bastante grande, podemos dormir los dos aquí si es necesario.
—¡Mamá! —se quejó— ¿Por qué quieres saber?
—¡No me hables así! —respondió ella, firme—. Dime.
Jeongin suspiró, pasándose una mano por el cabello. Sentía la garganta apretada. Decir su nombre en voz alta se sentía demasiado real.
—Bueno… es un compañero —dijo al fin— y ya. Hoy me hizo enojar. Sabes que soy un poco dramático.
ESTÁS LEYENDO
Lip Gloss - Hyunin
Fanfiction- ¡¿Puedes dejarme en paz por un jodido momento?! - Te dejaría en paz si tus labios no fueran tan adictivos Yang Jeongin Jeongin alguien que recibe bullying diario por el matón de la escuela Hyunjin un día se sorprende al saber que Hyunjin no deja...
