Prologo

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Año 1945

Gritos de júbilo era el máximo resonar en algunas ciudades de Japón tras la inminente derrota de la Alemania nazi de Hitler.

La Unión Soviética se proclamó como la vencedora y por ende, la segunda Guerra Mundial finalmente había culminado, siendo así, la mayor catástrofe creada por el hombre.

Más de 100 millones de personas murieron en el conflicto más grande del planeta, y eso solo es una estimación ya que no ser sabe a ciencia cierta cuantas personas perecieron en este conflicto.

La economía también se vio afectada, por lo que muchas personas ahora están en una crisis verdaderamente aterradora ya que no había un sustento adecuado para confrontar esta situación.

Muchas familias perdieron a uno a varios seres queridos, producto de esta guerra sin sentido, a lo cual llevó a una destructuracion agobiante puesto que nadie estuvo preparado para esto.

Ese fue el caso de la pequeña Yor Briar.


Una niña de unos 6 años de edad la cual estaba en el sofá de su casa viendo como su madre tenía unas maletas en sus manos mientras se dirigía a la puerta.

- mami, a donde te diriges?. - pregunto la pequeña niña desde su inocencia, pero en lugar de recibir una respuesta cariñosa o reconfortante, solo recibió una mirada melancolía y de culpa por parte de la mujer quien le concedió la vida. -

- mi pequeña yor....... Mami tiene una misión muy importante, por lo que

debe de irse, así que te pediré un favor y ese es que me esperes, de acuerdo?. -

- esta bien, si mami me lo pide entonces obedecere. -

- también te pediré otro favor Y ese es que cuides mucho a tu hermano

ya que el te va a necesitar. -

- no te preocupes, yo cuidare muy bien de el, es una promesa de vida. - dijo la pequeña niña mientras le sonreía a su madre quien al ver el rostro de su pequeña hija, simplemente no pudo contenerse más y salió de su casa.-

Tras salir y asegurar la puerta con llave, ella avanzó algunos metros de su casa, pero instintivamente decidio voltear a ver por última vez su hogar o lo que vio simplemente le partió el corazón.

Detrás de la única ventana que ocupaba su hogar estaba su hija yor, la cual se estaba despidiendo de ella con la mano mientras le sonreía de la manera más amorosa posible.

Ese amor que solo un hijo es capaz de entregarle a sus padres.

Es por eso que ella, al ver a su hija, llevo una de sus manos a la boca para evitar que se escucharan sus lamentos, y salió corriendo de ahí.

Eres mio (archivada)Where stories live. Discover now