CAPÍTULO 1
El sol se hundía sobre las calles de Shibuya, tiñendo el cielo de tonos naranjas y rojos que contrastaban con la oscuridad que comenzaba a invadir los callejones. TN ajustaba la mochila en su hombro, caminando con paso firme mientras revisaba el mapa en su teléfono. Había llegado a Tokio hace apenas una semana, tras mudarse desde su ciudad natal para estudiar en la universidad, y aún no conocía bien los rincones más peligrosos de la ciudad.
«Debería haber tomado la ruta principal», se dijo entre dientes, al notar que los hombres que la seguían desde hacía cinco cuadras ahora caminaban más cerca. Eran tres, vestidos con chaquetas negras con algún tipo de emblema que no lograba distinguir bien.
Intentó acelerar el paso, pero ellos hicieron lo mismo. Justo cuando una mano estaba a punto de posarse sobre su hombro, un sonido seco de huesos chocando resonó en el callejón.
—¿Andan molestando a quien no les corresponde? —Una voz calmada, casi suave, hizo que todos giraran la cabeza.
Allí, apoyado en la pared de un edificio abandonado, estaba un chico de estatura mediana, con el cabello negro recogido en una coleta alta y ojos oscuros que parecían ver más allá de lo obvio. Llevaba la chaqueta del Tokyo Manji Gang, con el símbolo de la manji bordado en la espalda. Era Manjiro Sano, conocido por todos como Mikey.
Los tres hombres retrocedieron un paso, reconocimiento y miedo en sus rostros.
—M-Mikey-san... No sabíamos que ella era de su gente —murmuró uno de ellos, tartamudeando.
Mikey se puso de pie despacio, avanzando hasta colocarse entre TN y los acosadores.
—No lo es. Pero nadie se mete con alguien que está bajo mi protección ahora —dijo con tono tranquilo, pero con una intensidad que hacía temblar el suelo bajo los pies de los demás. Los tres hombres no necesitaron más señales y huyeron corriendo por el callejón.
TN se quedó paralizada por unos segundos, antes de encontrar la voz para hablar:
—Gracias... No sé qué habría pasado si no hubieras aparecido.
Mikey giró la cabeza hacia ella, sus ojos observándola con detenimiento. No mostraba ninguna emoción en su rostro, pero había algo en su mirada que la hizo sentir segura.
—¿Por qué andas sola por estos lugares a esta hora? —preguntó, sin dejar de mirarla.
—Me perdí —respondió honestamente, mostrando su teléfono con el mapa—. Estaba buscando la estación de tren más cercana.
Mikey echó un vistazo al dispositivo y luego miró hacia el final del callejón.
—La estación está a tres cuadras por ahí, pero la ruta es peligrosa si vas sola. Te llevo —dijo, y sin esperar a una respuesta, comenzó a caminar.
TN vaciló por un instante antes de seguirlo. Durante el camino, no se habló casi nada, pero había una sensación extraña de calma que envolvía al ambiente a pesar de la reputación que precedía al líder de Toman.
Al llegar a la estación, Mikey se detuvo y volvió a mirarla:
—¿Te mudaste recientemente?
—Sí, vine para estudiar en la universidad de Tokio —contestó TN, sintiéndose sorprendida por cómo había adivinado eso.
—Cuidado con los lugares por donde caminas. Hay mucha gente mala en la ciudad —dijo, y justo cuando parecía que se iba a ir, añadió—. Si alguna vez tienes problemas, busca a Toman. Solo menciona mi nombre.
TN asintió, aún procesando lo que había pasado. Antes de poder decir algo más, Mikey ya se había alejado, mezclándose con la multitud hasta desaparecer de vista.
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«RUTA DE LUZ EN EL CAOS»
RomanceHola la historia no es basada en a el anime ni el manga espero les guste
