En un época medieval o mejor dicho la era otomana, reinaba el Sultán Teru recientemente ascendido al trono tras la partida de su padre, de tan solo 19 años pero ya con un poder que conquistaba dinastias, gobernando la dinastía otomana, con su harem, un alfa de 19 años de ojos azules y cabello rubio, con dos hermanos menores el segundo hermano después de el el príncipe Kou de 16 años un alfa de cabello rubio y ojos azules, y por último estaba Tiara de 12 años una omega con cabello rubio y ojos azules como sus hermanos, el harem estaba repleto de omegas, betas, pero ninguna era su favorita, tenía concubinas por obligación pero ninguna era llamada, solo eran llamadas para su celo, a lo cual solo las llamaba y en la mañana las mandaba a sus aposentos pero nos les tiene cariño, les manda oro y cosas solo para no a ser las sentir mal.
—Sultán Teru—
El sultán de ojos fríos, del cual todos especulan que nadie puede estar en su corazón, no tiene concubinas favoritas ni indicios de que laguna pueda ser consorte, se dise que su corazón no pertenece a nadie, que no quiere a nadie a su lado y que su único cariño es para sus hermanos pero nadie sabré que ya hay alguien en su corazon
—Sultán Kou—
Kou como príncipe es carismático y divertido siempre nota el descontento de su hermano Asia las concubinas y omegas y betas del harem, el para de vez en cuando en el harem ya que como a un no hay una concubina favorita o esposa del sultán pues se encarga de eso al igual que Tiara organizan el harem ya que no avía madre sultana y Haseki Kou tiene una concubina que es un un príncipe de Irabia el príncipe Mitsuba que se volvió la concubina de Kou y aparentemente futuro esposo.
—Sultana Tiara—
Tiara la menor de sus hermanos y princesa nacida como sultana, de 12 años una omega mimada y protegida, se encarga de algunas cosas del Harrem y los demás omegas y bestas y concubinas la respetan pero será que alguien habrá podido conquistas el corazón de la pequeña sultana?.
Pero los dos hermanos menores sabían que en el corazón de su hermano el sultán, ya pertenecía a una persona
