Prólogo

523 25 0
                                        

La presión cayó de golpe.

La maldición fue empujada contra el pavimento con un sonido seco. El impacto hundió el concreto varios centímetros y una nube de polvo se levantó alrededor.

Debería haber terminado ahí.

Pero la criatura gritó y volvió a levantarse, retorciéndose, forzando su propio cuerpo contra la fuerza que la aplastaba.

Ella frunció el ceño. Aumentó la gravedad.

Las ventanas del edificio cercano vibraron. Una señal metálica se dobló lentamente. El aire se volvió más pesado.

La maldición empezó a romperse.

Y entonces algo cambió.
Su respiración se desordenó. La presión aumentó otra vez. No solo sobre la maldición.

Sobre todo.

El suelo comenzó a hundirse en un radio más amplio. Un auto estacionado se comprimió con un chirrido metálico. Las farolas temblaron.

—Detente... —murmuró, intentando recuperar el control.

Pero la gravedad no respondía con precisión. La maldición dejó de moverse. Ya estaba destruida. Y aun así, la presión seguía creciendo.

Sus rodillas temblaron. No por debilidad, sino por el esfuerzo de intentar contener algo que ya había superado el límite que ella misma había impuesto.

El aire pesaba en el pecho.Otro paso resonó detrás de ella. Firme. Sin dificultad.

Una voz tranquila rompió el silencio.

—Necesitas ayuda

La Excepción del Infinito [Satoru Gojo)Where stories live. Discover now