Soy devota del clorhidrato de fluoxetina porque me ayuda a no sentir nada, ni amor, enojo, angustia y mucho menos melancolía. Pero ahora que mi tratamiento se ha detenido me di cuenta de lo mucho que extraño aferrarme a la tragedia.
Pero no sentir nada también es triste. Solamente que el sistema límbico está adormecido y te provoca la ilusión de bienestar creada por elementos químicos.
