Vamos a ser sinceros, esta historia no trata de romance LGBT, ni fantasía, ni tampoco ciencia ficción. Es más, esto va a ser odiado por mucha gente, lloverán críticas y mucho más que no se me ocurre.
Y preguntarás, "¿Por qué señor escritor?"; pues p...
Desde que soy adolescente mi vida no paró de tener problemas y momentos maravillosos, como si fuera todo esto una montaña rusa de emociones como aquel que dice.
Siempre he sido una persona que quiere madurar, y que cada reto de la vida es un desafío más para vencer el mal que tengo. Pero hay algo lo cuál no me ha dejado de dar rabia y tristeza, una frase que a todo adolescente nos ha hecho sentir como unos flojos y de mente frágil.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
O sea, nunca os ha pasado que, al estar con tu amigo o amiga desahogando tus penas inaguantables, viene y opina un adulto o persona de la 3ra edad susurrando "Los jóvenes de hoy en día son unos cristalitos".
Pero vamos a ver alma de cántaro! Sé que las redes sociales y los dispositivos móviles nos acaban traumando por así decirlo. Pero no me vengas con esa tontería de que los jóvenes de hoy en dia son tal, porque literalmente así ha sido toda la p*ta vida. Yo a mis padres les contaba un tema que pensaba que eso solo pasaba en el siglo veintiuno, y me responden que eso pasaba siempre. Entonces, que c*ño me estás contando.
Hace unos días estaba viajando en bus junto a un amigo, decidiendo ir al centro comercial a comprar ropa. Y de pronto, una abuela que tendrá como sesenta años aproximadamente, haciendo su conversación normal con otra mujer de su edad, suelta: "Los jóvenes de hoy en día son unos maleducados".
No te niego señora que actualmente hay jóvenes que no respetan a los mayores, porque actualmente en mi clase de Formación Profesional hay gentuza así; pero no generalicemos por favor, incluso se lo pido de rodillas y juntando las palmas porque no es verdad. Me considero un cacho pan, y mis amistades son muy buena gente también; la única condición que damos es que a nosotros también nos respeten. Porque si primero, nos vienes con esa frase; y segundo, nos tratas como a tus discípulos; pues obviamente no vamos a trataros bien, lo siento si os duele. Nosotros tenemos dos reglas: Primero tratar a los demás como nos gustaría que nos tratasen a nosotros, y segundo y al mismo tiempo hacernos de respetar.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
Lo que pasa actualmente y durante toda la vida es que entre ancianos y jóvenes ha habido un bucle de no respeto. No sé quién comenzó esta guerra, pero quiero creer que ha sido así.
Otra anécdota que nos pasó a mi y a mi grupo que tenía hace unos años, es que estuvimos reunidos en una acera medio estrecha, tapando el camino. Todo normal, sabíamos que si pasaba gente nos echaríamos a un lado. Pero de pronto, mientras una amiga estaba hablando con otro miembro del grupo, una pareja mayor iba a pasar; no se dio cuenta mi amiga, yo la avisé a los tres segundos de que la pareja se esperase y se apartó; pero la mujer mayor de esa relación estuvo muy disgustada por la microespera, y nos lanzó una mirada muy mala por así decirlo. En ese momento mi amiga estaba rabiando por lo sucedido y le quería pegar, pero se contuvo por respeto.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
Ahora entendéis toda esta m*erda de enfrentamiento y odio verdad? No quiero decir ni que la culpa sea de los señores/as mayores, y tampoco de los adolescentes; sino que desde siempre existió la filosofía de las dos reglas del respeto mencionadas anteriormente, que están bastante bien la verdad, pero no se tuvo en cuenta de que habría un cincuenta por ciento de probabilidades de que esto salga mal.
En resumen, me j*de que flipas que los jóvenes se sientan mal porque un adulto o persona mayor les diga "Los jóvenes de hoy en día...", porque es repugnante esa frase. Todos hemos sido adolescentes, todos fuimos unos macarras, unos frágiles, unos vagos, entre otros; recordad los más mayores (si podéis) como era vuestra adolescencia, y reflexionar sobre que no solo son los jóvenes de hoy en día, sino los jóvenes de toda la vida.