Hubo un tiempo en que mi luz
era un susurro entre la niebla,
un destello avergonzado
que se disculpaba por existir.
Pero aprendí lo que las auroras saben:
que el frío no apaga el brillo,
lo hace más fiero, más libre.
Ahora danzo en mi propio cielo,
desgarrando la oscuridad
con cuchillas de violeta y verde.
Ya no temo que me llamen "demasiado":
—demasiado intensa, demasiado clara—.
Porque hasta el hielo más duro
se rinde ante el espectáculo
de una mujer que incendia su noche
y no pide permiso para arder.
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Kalopsia
Poetry"Kalopsia" es un viaje lírico a través de las cicatrices del amor fallido, donde la desilusión se convierte en espejo y el desamor, en maestro. Estos poemas exploran el vacío que deja lo que nunca fue, el peso de las expectativas rotas y la lenta re...
