La odiaba. O al menos eso era lo que se repetía cada vez que la veía. No entendía por qué su presencia le molestaba tanto... ni por qué le costaba tanto dejar de mirarla.
No tenía sentido. Odiar a alguien no debería sentirse así. Y aun así, cada vez...
No sabía en qué momento exacto empezó a molestarme tanto la presencia de clara.
Al principio fue solo una presencia incómoda, como una piedra en el zapato que decides ignorar porque no quieres detenerte. Ella llegaba, se sentaba dos filas adelante, dejaba su mochila en el suelo y suspiraba como si el mundo fuera demasiado pesado para cargarlo sola.
Nada fuera de lo normal. Nada que justificara ese nudo en el estómago.
Y aun así, ahí estaba.
La observaba sin querer. O eso se decía. Contaba los segundos que tardaba en acomodarse el cabello, el leve movimiento de sus hombros cuando reía con alguien más, la manera en que parecía concentrarse demasiado cuando fingía no escuchar nada alrededor. Era absurdo. Irritante.
La odiaba. Claro que sí. Odiaba que ocupara espacio sin pedir permiso. Que pareciera tan cómoda siendo ella misma. Que no se esforzara en caer bien y aun así lo lograra.
Por eso evitaba mirarla directamente. Porque cada vez que lo hacía, algo se me desordenaba por dentro y no quería darle nombre no podia.
Ese día, todo empezó como cualquier otro dia.
—¿Está ocupado? —preguntó una voz. Levante la vista y ahí estaba clara stark. De pie, señalando la silla vacía a su lado. El corazón me dio un golpe seco, traicionero la sensación era rara.
—Sí —respondí demasiado rápido. Ella alzó una ceja, divertida, como si la respuesta no le importara en lo absoluto. —Ah. Bueno. Y se sentó de todos modos. La molestia subió como una ola. No dijo nada. No quería armar una escena por algo tan tonto. Se limitó a voltear la cara y a fingir que estaba demasiado concentrada en su cuaderno, aunque las palabras se le mezclaban frente a los ojos. El silencio entre las dos no era cómodo. Nunca lo era.
—Siempre frunces el ceño cuando escribes —comentó ella de repente—. Parece que estás peleando con el papel. —No te pregunté — respondí sin mirarla. Hubo una pausa. Pense que se iría, que haría algún comentario sarcástico y desaparecería de su lado. Pero no. Solo rió suavemente. No una risa burlona. Algo más bajo. Más real.
—Tienes razón —dijo—. Perdón.
Eso me desconcertó. No estaba acostumbrada a disculpas tan fáciles. Mucho menos de clara.
El resto de la clase pasó lento. Demasiado. Sentía su presencia a centímetros, el roce accidental de un codo, el sonido de su respiración cuando se inclinaba para escribir. Todo era demasiado cercano. Demasiado consciente. Cuando sonó la campana, cerre mi cuaderno con más fuerza de la necesaria. —¿Te vas ya? —preguntó ella. —Ajá. Me levantó sin esperar respuesta. Camine rápido por el pasillo buscando a maya y a hanna mis amigas, con esa sensación incómoda persiguiéndome como una sombra. Me detuvo solo cuando llegue al baño. Me apoye en el lavabo y respire hondo.
*Qué tontería pensé para mi misma*
No debo sentirme así. No por alguien que odio. No por alguien que se supone no me importa y asi es no me importa clara. Me mire al espejo y frunci el ceño otra vez. No estaba enojada. Estaba confundida. Y eso era peor.
Más tarde, al salir del edificio, la vi de nuevo. Estaba sentada en las escaleras, mirando el celular, balanceando el pie con impaciencia. Por un segundo pensó que la estaba esperando. La idea le recorrió el pecho y la descartó de inmediato. No seas ridícula.
Pase de largo, pero justo cuando estaba a punto de cruzar la puerta, escuche su voz, esa voz que cuando la escuchaba sentía una sensación rara en el pecho.
—Oye.
Me detuve. Joder, pense. Gire despacio queria ignorarla eh irme pero no lo logre.
—¿Qué?—respondí seca.
Ella dudó. Eso también era nuevo.
—Nada —dijo al final—. Solo… que tengas buena tarde. No respondi. Asenti apenas y seguí mi camino.
Pero mientras me alejaba, algo quedó confuso dentro de mi. Una pregunta sin respuesta. Una grieta pequeña en ese odio tan cuidadosamente construido.
Porque, por primera vez, entendió algo que no quería aceptar todavía. El problema no era que la odiara. El problema era que empezaba a importarme.
Hellou mis jochis sera q ah maya le esta interesando clara? ya esta el primer capitulo publicado 😔 Se q es algo corto pero vendrán muchos mas capítulos y cada vez mas interesantes
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