Si abriste este libro,
tal vez tampoco fuiste la elegida.
Tal vez aprendiste a callar temprano, a cumplir, a no pedir.
Estas cartas no buscan culpables.
Buscan memoria.
No son reproches, son restos.
Pedazos de una infancia obediente que aprendió a sobrevivir sin aplausos.
Aquí escribe alguien a quien le dijeron que espere, que no exagere, que agradezca lo poco.
Si alguna vez te sentiste invisible en tu propia historia, esta carta también es para ti.
No para consolarte.
Para decirte que exististe.
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Cartas que nadie quiso leer
RandomCartas escritas desde el silencio, para quienes crecieron sin ser vistos y aprendieron a sobrevivir antes de sentirse hogar. Si abriste este libro, Tal vez aprendiste a callar temprano, a cumplir, a no pedir. Estas cartas no buscan culpables. Buscan...
