PURPLE RAIN

115 21 12
                                        

Purple Rain

@aluxzsx

Hawkins nunca fue un pueblo interesante

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.







Hawkins nunca fue un pueblo interesante... hasta que dejó de serlo.

Ray lo sabía mejor que nadie. Para él, Hawkins era un lugar pequeño, lleno de gente predecible, reglas absurdas y pasillos escolares que parecían cárceles mal pintadas. Se movía por la vida con una sonrisa sarcástica, comentarios afilados y una inteligencia que rozaba lo peligroso. Si algo no lo entretenía, lo rompía... verbalmente, al menos.

Vivía con su hermana mayor, Robin, que aún no tenía idea de cuánto cambiaría su vida en el futuro. Por ahora, ella era solo Robin Buckley: ingeniosa, distante y demasiado concentrada en sobrevivir a la preparatoria como para hacer amigos inesperados.

La única persona que lograba ponerle límites reales a Ray era Rory Harrington.

Rory era todo lo contrario a él. Amable hasta el cansancio, siempre pendiente de todos, con ese extraño instinto maternal que la hacía cargar con mochilas ajenas y problemas que no eran suyos. Era popular, pero no por arrogante: la gente simplemente se sentía segura a su lado. Ray nunca lo admitiría en voz alta, pero confiaba en ella más que en nadie.

Rory era su mejor amiga... y también la hermana de Steve Harrington.

Steve, curiosamente, no era el problema. Ray no se llevaba mal con él, ni con los chicos con los que Rory pasaba la mayor parte del tiempo: Mike, Lucas, Dustin y Will. Solo pensaba que eran demasiado... nerds. Demasiado intensos con sus juegos, teorías raras y miradas nerviosas. Aun así, los toleraba. Especialmente porque Mike era el novio de Rory, y Ray había decidido, por razones que ni él mismo entendía, no arruinarles la vida.

Quien sí era su reflejo oscuro era Jake.
Grosero, peleonero, con más visitas a la dirección que tareas entregadas. Jake y Ray funcionaban como una bomba: sarcasmo y caos perfectamente sincronizados. Donde uno empujaba, el otro remataba. Y Hawkins Middle School ya había aprendido a temer cuando ambos estaban juntos.

Pero había algo —o mejor dicho, alguien— que Ray nunca había podido borrar de su cabeza.

Una chica.

La había visto un año atrás.
Se hacía llamar Eleonor. Era rubia, callada, extraña... y diferente a cualquiera que Ray hubiera conocido. No hablaba mucho, pero cuando lo hacía, el mundo parecía detenerse. A Ray le bastó una mirada para sentir algo que no supo explicar.

Luego, simplemente desapareció.

Nadie quiso decirle qué había pasado.
Cada vez que preguntaba, Rory cambiaba de tema. Cada vez que insistía, el silencio se volvía incómodo. Y Ray, por primera vez, aceptó no saber algo.

Ahora, un año después, Hawkins volvía a sentirse raro.
El aire estaba más pesado. Las miradas más tensas. Y Ray tenía la sensación de que el pasado estaba a punto de alcanzarlo.

No sabía quién era realmente Eleonor.
No sabía qué había pasado en Hawkins el año anterior.
Y definitivamente no estaba preparado para lo que significaba volver a verla.

Pero una cosa era segura:
desde el momento en que la conoció, esa chica había sido el principio de algo que nunca terminó.

Purple Rain Where stories live. Discover now