Caminando por la escuela me encontré dentro de mi misma, años de antaño, lugares viejos que nunca conozco, gente distinta a la de hoy...
Pero se siente familiar, voy a un aula y allí se encuentran un grupo de chicas altas delgadas y piel como porcelana, siento miedo y me escondo, pero puedo escucharlas aunque no quiero, ellas hablan de un chico apuesto, recién llego. es un chico alto, podría medir fácilmente 2.10 MTS de alto y esto es el más alto de la escuela es guapo su tes es aperlada y su rostro parece tallado por ángeles, es divino, cabello color plata, ojos extrañamente rojos ocultos dentro de una especia de lentes de contacto azules adelantados a la epoca... Es perfecto pues es inteligente, listo, interesante, amable, su cuerpo no es escuálido, muy por qué contrario es atlético, se notan los músculos con poco que se estire o mueva, espalda ancha, cintura definida, glúteos y piernas tonificadas ni siquiera parece humano el hombre.
Cómo siempre escondida por los rincones pues a comparación de esas chicas que miden 1.80 con sus zapatos altos de "la realeza" yo uso unos zapatos sencillos sólo deslizó mi pie y ya, medias una ya rota del uso constante, mi mochila es un morral tejido por mi misma. Mi aspecto desalineado, con mi cabello rizado color negro brillante, ojona, nariz que parece bolita que ni se ve y ni se diga mis labios se forma un corazón al mascar la comida, extraño fuera de el sueño no soy así, bueno.
Me recargue a la puerta sin querer buscando mis gafas y se abrió de golpe, ellas al verme pensaron que las estaba espiando y se han molestado, me golpearon hasta dejarme un ojo incapacitado y las medias mas rotas, tomaron mi zapato y perdieron uno lanzándolo fuera del inmueble, si yo era la comidilla de las chicas casi a diario pero ahora sí se pasaron por pensar que a me podría gustar ese ángel bajado a la tierra, bueno opciones no había, debía aguantar ocupaba estudiar, para saber más, pero ese día en mi sueño cambió mucho, cuando deje de sentir los golpes era el, le llamaban Data... No sé por qué o qué pensaba yo, pero Data que aquel hermoso ser misterioso sostenía la mano de la matona principal...Tamara...
El la aparto y me cargo como bebé a la enfermería pero por el hecho que yo no estaba afiliada normal si no con becas no me atendieron, el paso como si a el le hubieran herido y no así,le dije que estaba bien y tomé mis cosas y me fui, mejor me fui a casa debía componer las medias, el uniforme y quitarme los chicles del cabello, yo no miré atrás, no noté que alguien me seguía, era él, en su nobleza preocupado genuinamente por ver mi estado, apenada le dejé entrar a mi casa, una cabaña vieja, casi cayendo
, le invite un café y amablemente le acepto, el dijo que llevaba días mirándome y solo me sonroje y lo miré quemando mi mano por distraída, realmente era torpe... El me preguntó si estaba bien, como iba a estar bien con semejante tronco de hombre imponente, brazo de albañil bragado, con mirada de ángel seductor... Altote sabrosote... Pues no nadie menos un vil Hobbit de 1.60 mts. al lado de él, tomo su mochila y me dio unas medias nuevas más calientes que las que tenía y yo tenía años sin saber lo que sentía estrenar lo he tomado como una niña emocionada y él me dijo que me cambiara de ropa, me invitaría a comer algo le dije que no que no tenía ropa, me miraba extrañado, le dije que no quería salir y menos así hinchada, entendió pero lo vi husmear y entrar a mi habitación sin importarle que le Rogue no hacerlo, aún así lo hizo y al abrir el armario vio que no había más que tres uniformes más... Y cinco piezas de ropa interior de cada una eran en conjunto ya muy desgastadas, fue por una cinta métrica que no sé por qué traía en su mochila, y sin pedir permiso invadió mi cuerpo, midió todo sin importarle mis nervios, el calor se subió cuando volvió a medir mis senos, eran redondos dijo él, luego entro a la cocina, aún haciendo inspección y dejando comentarios incómodos, varios resaltaban entre ellos que mis caderas eran perfectas, anchas y muslos gordos, glúteos grandes perfectos para una mujer fértil, para el el era normal, para mí incómodo, dijo que me bañará, señaló su mochila y dijo que el no es que fuera exagerado pero le gustaba. Las cosas directas o le gustaba o no le gustaba y en este caso le gustaba y mucho, para finalizar a decirme que sacará las cosas que tenía dentro y me arreglará que ya volvia, descanse cuando salió, calenté agua en la leña y me di un baño pensé que tarde poco pero al parecer no, volvió cuando me estaba bañando y como sólo era yo no tenía como tal una cortina tapando el baño así que me vio desnuda y se rió, me puso una bolsa en la mesilla, tomo de su mochila una cosa redonda y se dirigió a mi, era un jabón, tenía un aroma suave como miel, el parecía más un acosador que ya para este punto en el cual me tomo por la cintura y me saco del agua alegando que ya era mucho el asunto, y que debía vestirme, entre a mí habitación sin puertas y el no me dejaba de mirar y así que tomé un conjunto viejo, el lo tomo y lo tiro, me dio la bolsa y me pidió ponerme lo que estaba dentro, yo lo miré y acepté, emocionada de nuevo apresar de la extrañeza, un vestido sencillo, bonito, unos zapatos un poco altos como unos cinco centímetros con unas corres en el tobillo, otras medias y otros calzones un sostenes.... Accesorios para el cabello, era extraño pero me lo puse sólo que a petición de mi proveedor fue frente a el, osea el ya me había mirado y tocado. Pero no le basto, me tocó los senos y los masajeba alegando algo sobre leche y calidad, tocaba mi vientre y decía dos o tres tal vez cinco no lo sé... Empecé a sentir miedo y me apure una vez cambiada, volví a verlo ye pregunté que hacía, me dijo que lo que debió hacer hace mucho, protegerme, pero tenía miedo de como respondería y me dijo que si podríamos salir y así lo hicimos.
