Sur de la ciudad central, Suburbios "La Hoja"
—¡Maldición, Sasuke! ¿Podrías guardar tus asquerosos colmillos?
—¿Mis colmillos?— gruñó el pelinegro— Dejaste pelo en toda mi ropa, en tu próxima transformación considera no tirarte encima de mí, que asco. Dijo Sasuke mientras se sacudía los pelos de su ropa negra.
—¡Tú empezaste, me dijiste “Niñito”, con tu voz de…— pensativo empezó a murmurar opciones— locutor!
—Naruto, juro que si no cierras la boca ahora mismo te mataré… amenazó una rubia desde una amplia colchoneta al costado de la habitación.
Un chico acostado en el suelo se unió a la conversación:
— Hum, si Naruto escúchala, es de las que te ahogan, te despedazan y te comen en lo profundo del mar— hizo una pausa profunda antes de continuar—ya las mujeres de por sí son un fastidio, agrégale que es Ino.
—No seas idiota Shikamaru ¡Además, nosotras no los despedazamos!
Naruto giró su cabeza dramáticamente hacia Ino
—¿Y la parte en que se los comen?
Ino le lanzó una sonrisa encantadora y se encogió de hombros.
—Loca— susurró Naruto mientras se escondía detrás del vampiro que aún se sacudía la ropa.
—Ya casi es hora, dejen de jugar.
Aunque el ambiente se había tranquilizado con la pequeña pelea de la bestia y el vampiro, al oír eso, todos se tensaron y tomaron posición.
—TenTen tiene razón, ya casi es hora, no tenemos mucho tiempo chicos— con voz apagada Naruto continuó— Tenemos que ir por Neji.
Sus ojos azules fueron directo hacia la puerta detrás de ellos, la que custodiaban, con pasos firmes se dirigió hasta el pomo, y sin valor de entrar, tocó la puerta con un ligero golpe.
Después de unos segundos salió otra rubia que terminaba de dar la última vuelta de vendas a su brazo, se enderezó y fue al lado de Shikamaru, dejando la puerta de par en par, pasando por el lado del rubio. Naruto inmóvil miró hacia dentro de la habitación; cortinas transparentes, una tenue luz entraba por la ventana, y en medio de todo había un Sofá de cuero viejo, en este reposaba una pequeña figura femenina, sus cabellos brillantes caían por su rostro y sus ojos grises estaban cerrados, parecía tranquila, apacible. En el otro extremo de la habitación unos ojos verdes cansados miraban el cuerpo.
—¿Cómo está? Preguntó Naruto, casi en un susurró.
Temari abrió la boca, pero antes de decir palabra alguna la ojioerla respondió:
— En las últimas horas parece que el dolor ha disminuido o la sensibilidad… queda poco tiempo, la marca se expande, tenemos que encontrar a Neji, o Hinata morirá.
Nadie habló.
Con paso lento salió de la habitación, animó a Naruto a entrar y se desplomó en el gran cojín junto a Ino, quien por un rato le acarició con delicadeza los cabellos rosados.
—Ino, estoy hambrienta. Admitió Sakura con vergüenza.
Al entender el mensaje, la rubia le tendió su brazo pálido, las venas de un azul claro sobresalían con facilidad, asintió con la cabeza y solo eso bastó para que con brusquedad Sakura tomara su extremidad, clavara sus pequeños colmillos y empezara a beber. Todos a excepción de Sasuke apartaron la mirada, el Pelinegro la miraba con diversión, fascinado con la escena.
Un golpe ligero rompió el silencio, después de un sobresalto, miraron hacia la ventana y con cierto alivio la abrieron
—Tienes que dejar de hacer eso Kiba, ¿sabes que existen las puertas? Se quejó Shikamaru
—deja de quejarte niño sombra, Gaara y Lee nos esperan, todo está listo, y conseguimos “el paquete”, fue difícil— le lanzó una mirada rápida a Sasuke — pero lo tenemos.
—¿Y que hacemos mientras, ir a estudiar como si nada?, ¿cómo si no tuviéramos a Hina moribunda y secuestrada, a Neji desaparecido y a líderes de Clanes en contra?
Ante el comentario de Temari volvieron a guardar silencio.
Con un suspiro cansado Shikamaru habló
—Si, es exactamente lo que vamos a hacer, si queremos ayudar a Hinata y resolver las otras… “situaciones”, tenemos que actuar normal, aquí nadie se conoce, nada actitudes fuera de lo habitual, o nos descubrirán, sigan entrenando, sigan siendo atendidos, o lo que sea que hagan con los príncipitos— Sasuke soltó un gruñido audible— hagan lo suyo, pero nunca falten a una reunión, si todo sale de acuerdo a plan, estaremos listos en unos días, y todo acabará, ¿De acuerdo?
Con cierto nerviosismo todos asintieron.
