1

47 2 1
                                        

-Qué estúpido eres -siseó una voz.

Era profunda, grave y tétrica. Todo, de repente, tomó un silencio culminante. Aterrador.

Mike lloraba en el suelo. Hasta hacía segundos había estado en el sótano de casa. Con sus amigos, mirando el libro de D&D de Will. Llorando por alguna razón al ver su nombre colocado cuidadosamente sobre el lomo.

Había desaparecido sin más.

De repente, todo cobró sentido, mostrándole la vil mentira que Vecna había desarrollado en su cabeza. Atrapado en un mundo que no era el suyo.

Un reloj resonó al fondo.

"No, no, no, no...", se repitió una y otra vez.

No podía.

No quería.

Quería mentirse, y decir que todo estaba bien, pero no, no lo estaba.

-Es tan estúpido que no le hayas podido decir a Once que la amabas, ¿Por qué lo harías ahora? -se cuestionó la voz de Henry Creel.

Un llanto más fuerte y desgarrador colmó en un eco, el vacío enorme y negro en el que se encontraba.

Simplemente no era cierto. Simplemente era muy difícil de creer.

-¡DÉJAME! -Mike se agarró la cabeza con desesperación- ¡SUÉLTAME!

La voz se echó una carcajada seca, sin gracias, pero burlona.

-Crees que la amas y que no la ves solamente como lo que es: una chica con poderes. Sin embargo, te duele imaginar a tu mejor amigo feliz con otro idéntico a ti.

Se tapaba los oídos con sus manos, negado a oír.

Tomó sus mechones de cabello con violencia.

Esto era una tortura.

-Sabes que tengo razón.

Sentía ganas de vomitar. Había pensando en la posibilidad de ser atacado por aquel monstruo, pero ahora era imposible de creer. Siempre había visto las cosas como un espectador, no como víctima.

-¡Ni siquiera es real esto! ¡Yo no imaginé esas cosas! ¡TODO ESTO LO HICISTE TÚ! -exclamó, afligido.

-Verdad -respondió otra voz-, pero no quiere decir que no lo hayas pensado. Yo puedo armar cosas en tu mente lo suficientemente reales para que lo creas, pero no puedo controlar tus propias emociones arder cuando las hago. Sé que te dolió pensar a Byers con otra persona. Sé que moriste de celos por ello.

Ahora quien hablaba era Vecna.

Mike estaba arrodillado en el suelo. Sentía que estaban atormentándolo, gritándole al oído. Como si su voz interior no existiera y estuviera consumida por un intruso.

Otra vez el reloj sonó.

-Dime -comenzó, con voz amenazante-, ¿es difícil de creer que en una situación así no puedas decirle "te amo" a tu novia? ¿Ni siquiera cuando está por morir...? Si no hubiese sido por Will, tú no se lo hubieras dicho nunca ese día, Wheeler.

-¡ESO NO ES CIERTO!

-Sabes que si lo es. Tú querías esto.

-¡Mentiras!

-Querías que Once muriera.

-¡Eso no es verdad! -dijo, quebrándose.

-No intentes mentirme, Wheeler. Estoy en tu mente. Sabes que, si Once sigue viva, los condenará a una vida de persecución. Perseguidos por militares. Y el ciclo volverá a comenzar: ¡Hay que esconder a Once! ¡Once! ¡Once! ¡Once!

One/Seven || Stranger ThingsWhere stories live. Discover now