Impotencia

32 1 0
                                        

Salí caminando asía la tienda por un pedido de mi madre, lo de siempre tortillas y algunas frituras para mi padre, la señora que me atendía desde hace ya años ya se le veía mayor, pero siempre me recibía con una sonrisa, me pondría todo lo que compre en una bolsa y me despediría de ella con una sonrisa, saldría de la tienda y caminaría asía mi casa, el aire frío que había  afuera hacia que me haya arrepentido de no llevarme una chamarra, ¿Qué me hará mi madre de cenar? Es todo lo que podía pensar en estos momentos, cerraría los ojos un momento para respirar un poco el aire frío, pero en ves de sentir el aire frío sentiría un aire cálido qué llenaría mis pulmones, abriría los ojos y vería varias carretas tiradas por criaturas raras pasar frente ami

—¿Qué? Espera ¿esto es alguna clase de sueño o ilusión?—

Me golpearía una parte del cuerpo y pellizcaría la mejilla esperando despertar, pero eso no pasaría
entonces ¡¿esto es otro mundo?! Vería ami alrededor confundido, ¿esto es realmente otro mundo? ¿Qué lógica tenía esto? Me sentaría atrás de un puesto de frutas

—tengo que reorganizar mis pensamientos, entonces estoy en otro mundo, esto será como en los Isekais? Pero ¿Por qué no me dieron una ropa mejor? Sigo en pijamas, es mi culpa por siempre usar pijamas, pero esto no importa mucho ahora, supongo que tengo que explorar un poco, quizás despierte uno de esos poderes que tienen los protagonistas—

caminaría por el lugar de lo que parece la ciudad, a mi percepción parecía una ciudad española medieval , pues claro esto era un Isekai, con gente normal, mitad animal y animales antropomórficos, decía esto mientras veía a gente así caminar como si nada en la plaza de la ciudad, vería una carreta que simplemente iba pasando, alzaría mi mano pensando en que levite o algo y nada, esta simplemente pasaría de largo

—Caray, parece que no tengo poder o quizás—
miraría hacia un árbol cercano

—¡quémate!—

alzaría de nuevo la mano pero nada

—em ¡abracadabra! ¡por la gloria de merlín! ¡chingaderas al azar!—

pero nada de lo que decía funcionaba, ya estaba atardeciendo y solo estaba sentado en un callejón pensando en mi desgracia

—caray y ¿qué comeré esta noche? Solo tengo las tortillas y doritos qué compre antes de venir aquí, ¿tacos de doritos comeré entonces?—

en eso del callejón vería 3 personas  hacercarse

—espérense, ¡aléjense de mi rateros!—

uno de ellos que sería el más flaco de los 3 hablaría

—¿Rateros? Este parece ser un turista, debe de tener cosas raras que robarle—

los 3 se me acercarían y sin esperar mas golpearía al más flaco en la cara haciéndolo retroceder, por instinto me agacharía evitando un golpe del más grande y robusto, y le daría un golpe en los bajos, el mas pequeño de todos solo estaba viendo sorprendido y algo asustado, correría asía el mas flaco que se estaba levantando algo tambaleante, estaba preparando el golpe pero justo sacaría 2 cuchillas, me detendría en seco, me puse derecho para hacer acto de mi mejor ataque

—¡¡¡ayuda me quieren robar!!!—

los ladrones palidecerían y me harían señas para que me calle

—¡A un lado!—

gritaría una niña rubia que se hacercaba corriendo

—¡mi salvación!—

diría alegre pero en eso la niña se detendría en seco y diría

—¿salvación? Para nada estoy ocupada—

Re:Zero sin SubaruWhere stories live. Discover now