Antes de que existiera el humano, ellos ya caminaban sobre la Tierra.
Su sola existencia recordaba una verdad: La Tierra ya había sido plena mucho antes de que el ser humano aprendiera a nombrarla.
El mayor error del ser humano no fue crear vida.
Fue creer que podía hacerlo sin alterar el orden que la sostenía.
Jugamos a ser Dios sin aceptar las responsabilidades de la divinidad. Creamos sin límite, sin respeto en los sistemas que intervenimos. No queríamos comprender la naturaleza; queríamos poseerla. Y en esa posesión, la convertimos en un producto, en espectáculo, en recurso explotable.
El ser humano quiso ocupar el lugar del creador sin asumir el peso de la creación. Quiso modelar el mundo sin vivir dentro de sus límites. Y al hacerlo, olvidó una verdad elemental: ningún dios auténtico necesita corregir continuamente su obra.
Cuando por fin comprendimos el alcance de nuestros errores, ya no quedaba un estado anterior al que regresar. El equilibrio que intentábamos restaurar solo sobrevivía en nuestra memoria.
Ahora observamos un planeta distinto, no porque haya sido conquistado, sino porque ha sido reconfigurado. Los sistemas naturales colapsaron y se adaptaron. Y en ese proceso, dejaron claro que nuestra presencia nunca fue un requisito, solo una circunstancia temporal.
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Jurassic World: Tierra de Nadie
AdventureJurassic World: Tierra de Nadie es una novela de ciencia ficción de tono serio que explora un mundo transformado por la arrogancia humana. En un futuro cercano el calentamiento global, acelerado artificialmente, ha reconfigurado ecosistemas enteros...
