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capítulo 1

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Entre realidades y estrellas
Me encontraba en mi habitación, rodeado por el silencio de la mañana que pronto sería interrumpido por la rutina de siempre. De fondo, la música de mi grupo favorito de K-pop, Aurealis, llenaba el espacio. Mientras terminaba de arreglar mi mochila, la voz de Luka, el visual y maknae del grupo, parecía darme las fuerzas que me faltaban.
De pronto, miré mi celular y sentí un vuelco en el corazón al ver la hora: ya eran las ocho.
-¡Mierda, llegaré tarde! -pensé con desesperación-. Y más hoy, con esa molesta clase de Literatura.
Tomé mis cosas a toda prisa, pero antes de salir, mis ojos se posaron en el póster de la pared. Era la imagen promocional de su último concepto: una historia sobre una escuela corrupta donde los integrantes tenían poderes ocultos. Luka resaltaba en el centro, viéndose increíble.
-Denme suerte -susurré hacia la imagen.
Bajé las escaleras a zancadas, salí de la casa y subí a mi carro para manejar lo más rápido posible hacia la universidad. "Vamos, ya casi llego", me repetía a mí mismo, ignorando el estrés del tráfico.
Al llegar, corrí por los pasillos hasta que me detuve, jadeando, frente a la puerta del salón. La clase ya había comenzado. Inspiré profundo y llamé a la puerta.
-Profe, ¿puedo pasar? -pregunté, tratando de recuperar el aire.
Entré un poco más al aula; realmente ya quería estar sentado con till. La profesora se detuvo, me observó de arriba abajo y enarcó una ceja con desaprobación.
-Llega tarde, Iván. ¿A qué se debe el retraso? -preguntó con esa voz fría.
Me miró con esa expresión amargada, la típica de alguien que parece que no le dio los buenos días a su marido. Me quedé allí, sintiendo cómo mis 1.86 de estatura me hacían resaltar de forma incómoda en la entrada. El silencio se prolongó por un minuto que se sintió eterno, hasta que ella finalmente suspiró.
-Está bien, pasa, pero que no vuelva a ocurrir -sentenció, volviendo al pizarrón.
Caminé rápidamente y me senté al lado de Till. Sabía perfectamente que él estaba enamorado de Mizi, pero yo no podía evitar lo que sentía por él, aunque no fuera correspondido.
Traté de concentrarme, pero mis pensamientos iban y venían entre Till y Aurealis. Aprovechando un descuido de la profe, saqué mi celular por debajo del banco. Till me miró curioso, pero se recostó en la mesa para ayudarme a disimular. Fue entonces cuando vi la publicación en Instagram: un anuncio de un Live para esa noche a las 8:30 p.m.
-"¡Para nuestros queridos Aureums, tendremos un live hoy! ¡No se lo pierdan!" -leí para mis adentros con el corazón acelerado.
Le piqué al recordatorio de inmediato. Una sonrisa de pura felicidad se dibujó en mi rostro, olvidando por un momento el aburrimiento de la clase.
-Sí... mi grupo va a hacer un live -pensé emocionado.
De reojo, noté que Till me observaba.
-Bueno... hoy hay un live -le respondí en voz baja, tratando de ocultar mi emoción.
Por dentro quería brincar o gritar de la alegría, pero me contuve mientras le mostraba la pantalla apenas un segundo.
-Tal vez van a anunciar algo importante -añadí con esperanza.
Till soltó un suspiro corto, de esos que mezclan cansancio y diversión, y me miró seriamente.
-No entiendo cómo puedes estar tan loco por alguien que solo ves a través de una pantalla, Iván -soltó él, cruzándose de brazos-. Además, tu grupo ni siquiera sabe de ti.
Sus palabras me hirieron. Saber que el chico que amo me decía eso me dolió profundamente, pero lo disimulé rápido. Volví la vista al frente. Till no lo entendía; para mí, Aurealis era quien me había salvado de mi soledad.
-No es solo verlos -murmuré para mí mismo, pensando en Luka-. Sus voces son lo único que me hace sentir que no estoy atrapado en esta rutina.
Al terminar las clases, salimos al pasillo y nos encontramos con Sua y Mizi. Ellas estaban hablando animadamente, probablemente de algún proyecto o de sus planes para el fin de semana.
-¡Iván! -exclamó Mizi con esa energía suya que a veces dejaba a Till mudo-. ¿Viste lo de Instagram? ¡Sua y yo estábamos diciendo que tenemos que verlo juntos!
Sonreí de verdad; al menos ellas compartían mi entusiasmo.
-Hay que verlo en mi casa, ya que es viernes -propuso Mizi-. Podemos hacer una pijamada los cuatro.
Miró a Till con esa mirada brillante que siempre lo desarmaba.
-¿Quieres unirte? -le preguntó.
Till lo pensó por un segundo, pero en cuanto ella insistió con un "va a ser divertido", él no dijo nada más; estaba claro que aceptaría porque ella estaría ahí.
"Claro, si ahí está a la que ama...", pensé bajando la mirada al suelo mientras caminábamos hacia la siguiente facultad. Mi mente volvió de inmediato al póster de Luka. Me preguntaba si algún día podría conocerlo, pero luego el peso de la realidad me golpeó. Siempre sería simplemente esto: un fan más suspirando por un idol que no sabe que existo.

𝓔𝓼 𝓶𝓲 𝓹𝓻𝓲𝓶𝓮𝓻 𝓱𝓲𝓼𝓽𝓸𝓻𝓲𝓪, 𝓮𝓼𝓹𝓮𝓻𝓸́ 𝔂 𝓵𝓮𝓼 𝓰𝓾𝓼𝓽𝓮

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