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Fubuki sumiye era conocido por varias cosas, ser un estudiante modelo, demasiado aplicado y sobre todo, amable. Siempre parecía ser la mejor persona del mundo, siempre y cuando no lo tomarás cuando estaba de malas, y solo era una persona quien lo ponía así.

Aiger Akabane.

Desde hacía tres años era lo mismo, Aiger le hacia la vida imposible a todos, en especial a Fubuki. Aiger era todo lo contrario al rubio, era un chico "rebelde", y completamente irresponsable.

Pero aún así, aún así Fubuki lo amaba. No podía entender ni evitar ese sentimiento, sí, Aiger lo irritaba y siempre era molesto escucharlo, pero tal vez era eso lo que lo hacía amarlo, el que Aiger fuera tan diferente a él. Y por esa razón...

──¿Entonces tienes que mejorar el comportamiento de Aiger?── Le cuestionó Toko. Parecia muy confundido ante lo que Fubuki le dijo.

──Hace un par de días escuché por accidente como el director le decía a Aiger y a otros chicos que si no mejoraban sus comportamiento; entonces serían expulsados. Y yo... No quiero que él se vaya.

──Aún no puedo terminar de creer que Fubuki Sumiye esté enamorado del loco de Aiger.── Mencionó Nika.

Fubuki golpeó su cabeza contra la mesa y dió un fuerte suspiro de frustración.

──Yo tampoco puedo creerlo.── Levantó su cabeza.── Pero cada vez que lo veo me dan ganas de... ¡De ahorcarlo!── Gritó molesto. La realidad era que aunque le gustaba mucho, no podía soportarlo.

──Si estar enamorado significa querer ahorcar a la persona que te gusta, entonces jamás me quiero enamorar.── Dijo Toko. No entendía nada del amor, y ahora entendía menos que nada.

──Así estás bien, luego te enamoras de un estúpido.── Bufó.── Bueno.── Fubuki se comenzó a levantar de su lugar.── Desde ahora comienzo a ser más comprensible con él, y a tratar de ayudarlo para que pueda mejorar.

Al salir de su lugar, una bola de papel se estalló en su frente. Fubuki sintió su sangre calentarse, pero había dicho que sería más comprensible, así que suspiró un par de veces, sabía que ese papel había sido arrojado por Aiger, venía justo de su dirección. La bola de papel cayó al suelo, Fubuki se agachó y la recogió.

Al ponerse de nuevo de pie, fijó su mirada justo en aquel chico. Aiger estaba a tan solo tres metros de él. Estaba sentado y al lado de él había otros tres chicos haciéndole de seguidores.

Aiger tenía una sonrisa en su rostro, esa sonrisa cínica que tanto odiaba pero que a su vez, Fubuki amaba. Fubuki caminó hasta él, no parecía molesto, aunque por dentro deseaba arrojarle el papel de vuelta. Tenía una expresión sumamente neutral. Al llegar con él; le extendió la mano dónde sostenía la bola de papel.

Aiger de manera automática extendió su mano, no le dió la orden a su cuerpo, pero aún así su cuerpo reaccionó. Fubuki le entrego aquel papel hecho bola, se inclinó lo suficiente ante el contrario para susurrarle algo.

──No seas malo, ve y tira esto.── El aliento cálido de Fubuki hizo que Aiger sintiera una chispa de electricidad en su cuerpo, en seguida se puso de pié.

A simple vista nadie a su al rededor podía ver el sonrojo que Aiger tenía, pero Fubuki lo pudo notar perfectamente, Aiger estaba nervioso.

──Tiralo tú.── Aiger se armó de valor y aunque tenia el rostro rojo, habló con su tono habitual, un tono de voz desafiante y provocativo.

Fubuki se cruzó de brazos, dió un pasó más cerca de Aiger y volvió a inclinarse, esta vez cerca de su oído.

──Tiralo... He decidido que desde este momento haré que te comportes.─Le susurró.

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⏰ Última actualización: Jan 08 ⏰

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Wet dreams | Fubuki x AigerHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora