Newt confía en el. Thomas le sonríe. El mundo sigue girando como siempre. A veces, lo que más duele no es lo que se rompe, sino lo que parecía imposible de perder.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
Newt pensaba que lo mejor de estar con Thomas era lo fácil que se sentía todo.
No había grandes promesas ni palabras cursis o extremadamente exageradas. Solo gestos pequeños: la forma en que Thomas siempre lo buscaba entre la multitud, cómo le apoyaba la frente en el hombro cuando estaba cansado, cómo su risa sonaba distinta cuando era solo para él.
—Dejá de mirarme así —dijo Thomas, sonriendo.
—¿Así cómo?
—Como si fuera a irme.
Newt se encogió de hombros con una sonrisita —Me gusta asegurarme de que seguís acá.
Thomas se inclinó y le dio un beso rápido, casi distraído, pero cálido. Newt sonrió, satisfecho, como si ese gesto confirmara todo lo que necesitaba saber.
Caminaban juntos por el Claro cuando Teresa pasó cerca. Newt apenas le prestó atención; nunca había tenido razones para hacerlo. Thomas, en cambio, levantó la vista un segundo antes de volver a bajar la mirada.
Fue nada. Un reflejo. Una reacción inconsciente.
Newt no lo notó. O tal vez solo no le dio importancia, total. Ese gesto era insignificante
—¿Vamos a comer? —preguntó, apretándole la mano.
—Sí —respondió Thomas enseguida—. Vamos.
Se sentaron juntos como siempre, hombro con hombro. Thomas hablaba de cualquier cosa, exagerando una anécdota hasta hacerla graciosa. Newt se reía, apoyando la cabeza contra su brazo.
Todo estaba bien.
Más tarde, cuando el sol empezaba a caer, Newt se quedó arreglando unas cosas con Alby. Thomas dijo que iba a ayudar a Minho en algo en que le había pedido ayuda y que después lo buscaba.
—No tardes —le dijo Newt, sin pensarlo.
—Nunca —contestó Thomas, con esa sonrisa fácil que siempre funcionaba.
Y funcionó.
Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.