⏳️

11 1 0
                                        

Y allí me encontraba. La vista era simplemente sorprendente a pesar que el cielo se torno triste y nublado cuando hice presencia; colores blancos y grises lo adornaban. Las olas provocaban ligeros ruidos cuando golpeaban la arena y después ambos retrocedían, vaya.

Estaba sólo. El viento fuerte se llevaba consigo los mechones largos de mi cabellera qué paseaban por mi rostro bloqueando de vez en cuando mis ojos. La brisa del mar era refrescante; sentía recorrer la misma por mi piel, especialmente el rostro.

Paralizado, probablemente muerto. Mis prendas oscuras solo indicaban una cosa; tristeza, rabia, culpa.

Dijiste primero "adiós" antes que decir "hola".
El pálido de mis tejidos se iba intensificando, el dolor no desaparecía.
Nuevamente las olas susurran tu nombre y el mío al igual que atacan culpándome. Perdóname. 
Las lágrimas no se hacen esperar y brotan de mis azules grisáceos. Esto es por tí.

Imaginé que estarías aquí, pero no; no encuentro por ningún lado mi viejo gordo sol. Como solíamos llamarle. Mi puesta de sol, amaba cuando querías ser algo así y ahora permaneces a la más hermosa que el mar pueda ofrecerme.

Entonces aquello tocó mis dedos dentro del bolsillo de mis pantalones...

Fat Old SunOù les histoires vivent. Découvrez maintenant