(Recomendación: Pasos al costado, Turf)
El silencio en la habitación era su única compañía. Si le preguntaban, toda la situación era una verga.
El reloj dio las doce indicando el cambio de día. 27 de mayo.
Miró la manzana que estaba en la mesa, a su lado el teléfono con la linterna prendida. No alcanzaba para nada más. De pedo había conseguido la manzana, se la había robado de la cocina de la agencia.
-Que los cumplas feliz... que los cumplas feliz -la voz pausada retumbó en las paredes casi vacías -. Que los cumplas, querido Franco... que los cumplas... ¿Feliz?
Hizo el ademán de soplar una vela mientras tomaba su teléfono y apagaba la linterna. Los mensajes por su cumpleaños iban a empezar a llegar cuatro o cinco horas después.
Miró a su alrededor. El lugar estaba casi vacío, uno de los pequeños sacrificios que hacía por estar ahí.
Le dio un mordisco a la manzana y se dio cuenta de que era insípida.
-En Argentina esto no me pasaba... me hubiera comprado por lo menos un alfajor -no le hablaba a nadie, pero no le gustaba el silencio y prefería hablar sólo -. Qué ganas de comer un alfajor... un Fulbito aunque sea.
Terminó la manzana y se acostó a dormir. Últimamente se había acostumbrado a abrazar a su almohada, aunque no sabía por qué.
**********
Efectivamente, los mensajes comenzaron a llegar a las cinco de la mañana, cuando en Argentina recién daban las doce. Él ya estaba preparando todo para ir a entrenar.
El teléfono sonó, el tono de llamada destacaba por ser una canción de rock argentino que hablaba sobre la sencillez de la vida y de aceptar lo que toca, sin dejar de luchar por tus sueños.
Bastante acertado. Bastante cercano.
Era una videollamada, lo primero que vio fue la cara de su madre.
-¡FELIZ CUMPLE CORAZÓN! -la mujer tenía unos globos con números, un 18 plateado que brillaba ante la luz de, lo que suponía, era el comedor de su casa -. Mí bebé... estás tan grande.
A ella se le llenaron los ojos de lágrimas y él, siendo sentimental como ella, rompió en llanto también.
-Gracias ma... perdón.
-¿Por qué pedís perdón?
-Por estar lejos.
-Estás cumpliendo tus sueños, y estoy feliz por eso. Apenas tenga plata viajo para verte, ¿Si?
Él asintió y en la pantalla apareció su padre.
-Papito, feliz cumple, tu regalo debe estar por llegar.
A Franco le cambió la cara. Se puso serio y se acercó a la cámara, como si de esa manera pudiera estar más cerca de su país.
-¿Qué regalo?
-Tu regalo, uno no cumple dieciocho todos los días. Ahora sos un hombrecito... siempre lo fuiste, pero ahora lo sos en todo sentido de la palabra.
-¿Me están jodiendo? Les dije que no quería nada.
-Nunca querés nada, pero nosotros te vamos a dar todo lo que podamos.
El chico asintió y sus padres se despidieron mandándole besos. Un poco después llamaron al teléfono de la habitación.
-Disculpe, ¿Colapinto? -la voz del recepcionista se hizo notar.
-Sí, ¿Qué pasó?
-Le acaba de llegar un paquete, ¿Quiere que lo suba?
Franco se pasó una mano por la cara y apretó los ojos con fuerza. Sabía que sus padres eran tercos, pero no sabía que tanto.
-Si, por favor.
Colgó y en menos de cinco minutos tenía el paquete en la puerta de su habitación. Lo abrió con cuidado y la nostalgia le pegó como una trompada.
Seis paquetes de yerba, un pote de dulce de leche, seis alfajores (Guaymallén, por suerte), dos paquetes de arroz, dos de fideos, dos paquetes de Don Satur y, por alguna razón, dos mantecol.
Le tomó una foto y la mandó al grupo de la familia para agradecerles y se fue a entrenar.
A veces se sentía solo, pero sus padres borraban las líneas de las fronteras y se ponían a su lado, aún a diez mil kilómetros de distancia.
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Hola hola
Este es mí regalito de navidad (una decepción jaja)
Este capítulo y el que sigue van a funcionar como prólogo.
La idea es volver a las actualizaciones todos los días, pero vamos viendo.
Gracias por estar siempre, gracias por leer, besos<3
ŞİMDİ OKUDUĞUN
El centro de mí mundo (Franlex)
Hayran KurguAlex sentía que Franco era la casualidad y el peligro más grande en su vida. Franco sentía que Alex era la persona más atractiva que había conocido. A veces la vida da muchas vueltas, pero la incertidumbre de no saber lo que va a pasar es lo esencia...
