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Llegar a la comisaría, aplastarse en la misma silla de siempre, abrir la jodida computadora y comenzar a ver k-drama. Esa era la rutina de Amaro, que lo más emocionante que le había pasado en su vida desde que se unió al cuartel de policías había sido un perro robándose los calzones de una mujer que dejó secando su ropa… Para que al final el perro se los haya comido…

Amaro caminaba a la comisaría, como siempre y todos los días, no había nada raro en su aburrida rutina de viejito de 90 años.

Despertar, bañarse, vestirse, comer, regar a su amada Charlotte con agua purificada, hablarle como estúpido por media hora, salir de casa, pasar por el barrio donde ya había asaltado 6 veces ya que siquiera respetaban a los policías, ir a comprar un yogurt de fresa y directo a la comisaría donde su jefe le daría 30 kilos de papeles que transcribir a un informe de digital sobre como… Preparar unos jodidos pancakes…

Comenzaba a arrepentirse de su vida
Tuvo la oportunidad de ser doctor, bombero, cocinero… Gasolinero…
Y decidió ser un jodido policía
Había demasiado crímenes afuera, pero los delincuentes llegaban como los jefes de la comisaría, entraban a la oficina de su jefe y luego se iban con expresiones de culo
Corrupción, corrupción, corrupción
A la mierda todo
Por lo menos le daban su salario de…

— ¿¡mil doscientos putos pesos!? — exclamó Amaro después de abrir su sobre de salario.

Miro a sus compañeros que ya llevaban tiempo trabajando ahí, viendo su dinero como si fuera normal…

— Tranquilo hombre, agradece que ganaste, a Alfredo solo le dieron quinientos — dijo Jairo en tono burlón.

— esto es un robo

—no es para tanto

— me tienen trabajando como perro y solo me dan eso! Claro que es para tanto — se quejó

— pues es algo, no hacemos casi nada — se encogió de hombros, revisando su facebook.

Amaro se pasó una mano por el cabello, callandose poco a poco

— Un niño de secundaria gana mejor que yo — se dramatizó

—claro, ellos ganan con sus becas

— Ese no es el problema!

— Solo estás aplastado en esa silla revisando un montón de papeles, no te quejes de más!

Amaro frunció el ceño, girando en su silla, dejando el sobre encima de su computadora.

— con esto apenas me va a alcanzar para pagar la renta de la casa — hizo cuentas mentales.

Cuando se giro, el sobre ya me estaba en su computadora, enfurenciendose.

— ¡Putos hambreados! Quien tomó mi dinero!?

— estás loco ya? — preguntó Jairo, ladeando una sonrisa

Amaro se acercó bruscamente y lo tomó del cuello de la camisa.

— ¡Fuiste tu, cabrón! Verdad!? — sonreía como loco, y ya se estaba volviendo.

Jairo no empezó a hablar cuando sus radios comenzaron a sonar.

"Asesino serial en la calle Beverly, refuerzos"

Rápidamente se levantaron todos, Amaro incluso olvidó el problema de su dinero y tomo las llaves de su auto, Jairo se giro a el

— ¿a dónde mierda vas con tu auto? Debemos ir todos juntos

— Yo lo atrapare

— No estamos en tus k-dramas, cabrón, es mejor que vengas antes de que te patee el culo

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⏰ Last updated: Dec 20, 2025 ⏰

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