Capítulo 2.1: El Ocaso del Berserker

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Los Alpes, Suiza, Europa
Presente

El campo de batalla era un infierno helado. Mientras la nieve se teñía de sangre y ceniza, los destinos de los héroes pendían de un hilo en diferentes frentes, todos luchando por sobrevivir un segundo más.

Frente Central: José vs. El Precursor

José mantenía su báculo en alto, respirando con dificultad. A pesar de haber expulsado al espíritu de su cuerpo, una sensación de inquietud le recorría la espina dorsal, como un escalofrío que no tenía nada que ver con el clima.

—No sé qué demonios me hiciste, pero te aseguro que te arrepentirás —gruñó José.

—Jajaja... Digamos que solo estaba sembrando una semilla para el futuro —respondió el Precursor, rodeado de un aura oscura—. Pero no te preocupes por eso ahora, preocúpate por lo que tienes enfrente.

El Precursor, en su forma humana pero rodeado de un aura de oscuridad pulsante, chasqueó los dedos. Del suelo, sombras alargadas con formas de garras intentaron atrapar los pies de José.

—¡Ni lo sueñes!

José golpeó el suelo con su báculo, liberando una onda de choque de energía natural que disipó las sombras. Sin perder tiempo, se lanzó al ataque girando su arma con maestría, buscando golpear la cabeza de su enemigo. El Precursor bloqueó los golpes con sus antebrazos cubiertos de energía oscura; las chispas volaban con cada impacto.

Frente Este: Durandal vs. Golonak

A unos cientos de metros, la situación de la valquiria más fuerte era crítica. Golonak, el dios de la perversión, sostenía a Durandal por una pierna con uno de sus tentáculos viscosos, habiéndola golpeado repetidamente contra las rocas.

—(Maldición... mi armadura... está cediendo. No puedo moverme...) —pensó Durandal.

—Jajaja, qué patética "guerrera". Tu fuerza no es nada comparada con la voluntad de los Antiguos. ¡Ahora serás parte de mí! —bramó Golonak.

El monstruo levantó a Durandal para asestarle un golpe final con su puño masivo. Durandal, con la visión borrosa y sangrando por la frente, intentó invocar a su Espíritu Rey, pero su energía estaba al límite.

—¡Bianka!

A lo lejos, Fu Hua, rodeada de una montaña de cadáveres de bestias honkai, vio a su compañera en peligro. Sin dudarlo, canalizó todo su Ki en sus piernas.

—¡Paso de la Sombra Lunar!

Fu Hua desapareció, moviéndose a una velocidad imperceptible para el ojo humano, dejando atrás imágenes residuales mientras atravesaba el campo de batalla, ignorando a los enemigos menores que intentaban detenerla. Justo cuando el puño de Golonak iba a impactar a Durandal, Fu Hua apareció en el aire y conectó una patada devastadora en el "rostro" del monstruo.

—¡Graaaagh!

El impacto obligó al monstruo a soltar a Durandal. Fu Hua la atrapó en el aire antes de que tocara el suelo y aterrizó suavemente.

—¿Estás bien?

—Coff coff... Fu Hua... gracias. Ese maldito... es más duro de lo que parece. Se regenera demasiado rápido.

—Entonces tendremos que golpearlo más rápido de lo que pueda sanar. Juntas.

Frente Sur: El Capitán

El Capitán, aún envuelto en el aura de fuego del Berserker, corría a través del valle dejando un rastro de tierra quemada. Acababa de destruir a Dagon, pero su instinto le gritaba que la verdadera amenaza aún estaba de pie. Sus ojos, inyectados en una furia dorada, se fijaron en la figura del Precursor luchando contra José.

HNAS - Parte FinalWhere stories live. Discover now