Noviembre de 2024
— ¡ Esto es una locura ! — el grito de la señora Brown me llega hasta el piso de arriba. La puerta de mi habitación está abierta así que tampoco es que ayude a sofocar las voces.
— Camila ha decidido seguir hacia delante y no podemos hacer nada ...— oigo la voz de mi madre pero la señora Brown vuelve a cortarle. Ya van un par de docenas de veces. Parece que la educación no la da el dinero.
— ¡ tu hija es una insensata ! No pienso permitir que le hunda la vida a mi hijo ¡ no está pensando con claridad ! Solo hay una salida y no es la que ella ha elegido.
— mira, Savannah ....— empieza mi madre con tranquilidad.
—¡ Dios mío ! Si esto llega a Harvard ... oh adiós a su carrera... adiós a los Chicago Blackhawks, adiós al Hockey ... madre mía todo el futuro de Noah se va a ir a la basura ... dieciocho años dé duro trabajo ...— la señora brown empieza a desvariar .
— Savannah, tienes que tranquilizarte ...
—¡ como voy a tranquilizarme si tu hija le quiere arruinar la vida a mi hijo !
Me seco las lágrimas con brusquedad y me levanto de la cama .
— te recuerdo que tu hijo forma parte de lo ocurrido, no es un santo .
Empiezo a bajar las escaleras con decisión.
— mi hijo jamás tomaría esta decisión. Es un chico muy sensato y sabe el prometedor futuro que le espera. Y si esto sale a la luz, se puede olvidar de todo ello ...
— Noah no lo sabe — me oigo decir y veo como la cabeza de las dos mujeres se gira bruscamente hacia la entrada de la cocina cuando me oyen. Trago saliva — Noah no lo sabe y no tiene por qué enterarse. Seguiré yo sola hacia delante.
La señora brown me mira con desprecio de arriba abajo.
— estás loca si crees que de aquí a unas semanas vas a poder ocultarlo, niña.
— me iré de aquí
—¡ Camila !— ahoga un grito mi madre.
— me iré del país. Romperé con Noah y no sabrá nada de esto — ahogo un sollozo — no quiero arruinar su futuro .
La señora Brown me mira inexpresiva.
— y tu futuro ¿ qué?— dice mi madre.
— encontraré un trabajo. Sacaré a este bebé adelante. Nadie sabrá nunca que Noah es su padre .
— eso es una ...- empieza mi madre.
— excelente idea — le corta la señora Brown — yo misma te extenderé un cheque para que puedas vivir durante un año sin preocupación.
— no necesito ...— me corta.
— no has querido aceptar mi dinero para abortar. Quiero darte este dinero para que te vayas, y que esto no salga a la luz. Que te cuides y cuides de esa pobre criatura que te empeñas en traer al mundo pese a tu delicada situación ... es lo menos que puedo hacer .
— esto es inaceptable — empieza a llorar mi madre.
Somos una familia humilde. Mi madre se separó de mi padre hace muchísimos años. El vive en la costa con su nueva familia mientras que nosotras vivimos como podemos en la ciudad. Mamá trabaja todo el día en un hotel. Yo de camarera los fines de semana.
— visitaré a papá. Tal vez puede ayudarme .
Mi madre se apoya en la encimera de la cocina mientras solloza.
— no puedes decirlo en serio — susurra.
La entiendo. Me tuvo con veinticuatro años justo cuando termino la carrera de administración de empresas. Tuvo que buscarse la vida y ahora yo , su única hija, me quedo embarazada con dieciocho años. La comprendo. No es lo que hubiera querido para mí . Pero no puedo abortar. Me estoy aferrando a este bebé que no conozco pero ya quiero como un mendigo en un desierto a una botella de agua . Pero así es. Así lo siento.
La señora Brown saca su billetera y veo como empieza a escribir en su chequera. La familia de Noah está forrada. Su padre es banquero y su madre es abogada.
Siempre creí que si algún día Noah y yo éramos padres, estaríamos juntos cuando supiéramos la noticia. Seríamos felices. En nuestro hogar ....
— toma — la señora Brown estira el cheque hacia mí y no puedo evitar mirar la demasiado eufórica cantidad de ceros. Madre mía .
— gracias ... se lo devolveré todo ...— me corta.
— vete Camila... y que mi hijo no sepa nada de todo esto. Le arrimarías la vida ¿ lo sabes, verdad?— asiento — espero que sepas lo que estás haciendo... aún estás a tiempo de cortar esto por lo sano.
— voy a tenerlo . — ella frunce el ceño ante mis palabras.
— es tu decisión — coge su bolso — espero no volver a vernos .
Veo como se marcha y me dejo caer en la silla de la cocina dejando que las lágrimas desborden mis ojos .
— ay Camila ...— mi madre se sienta a mi lado y llora mientras me abraza.— que vamos a hacer ...
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Segunda oportunidad
RomanceMillie quiso hacer lo correcto alejándose y escondiendo un secreto, pero los secretos a veces no se puedes ocultar.
