_(El Alba Oscura)_
“El oro antes de la fractura”
> El Cielo, desde la perspectiva de cualquier criatura viva, era la silenciosa respiración de una mente infinita. Allí donde los mortales imaginaban calles de mármol y coros estallando en gloria, la realidad era más compleja, más vasta, más incomprensible, una ciudad suspendida en luz, atravesada por arquitectura que no obedecía a gravedad ni lógica, sino a la voluntad de Él, el Silencioso Arquitecto. En ese reino sin tiempo, nacían seres con forma y propósito. Eran más que soldados, más que ministros; eran ideas manifestadas en carne luminosa. Entre ellos, uno brillaba con un fulgor disciplinado: Michael.
> No había orgullo en su postura, solo hábito. La obediencia no era virtud, sino naturaleza: como una llama que no sabe más que arder hacia arriba. Sus alas seis, blancas y solemnes cargaban las marcas doradas que identificaban a un Arcángel de primera fila. Sus ojos, de un azul tan intenso que parecía perforar el velo de la existencia, carecían de desconfianza porque jamás había conocido la traición. Michael era el prototipo, el estándar, el favorito, sin saberlo.
> La voz que guiaba a los ángeles, esa Voz que jamás hablaba, pero que todos escuchaban, le había otorgado una función simple: mantener el orden y vigilar la pureza del reino pero, por encima de ese deber, había algo más cotidiano, casi humano: Michael convivía con sus hermanos, jugaban, entrenaban, disputaban silenciosas competencias de vuelo entre los pilares de luz que atravesaban la ciudad celestial como columnas de fuego congelado.
> No existía tiempo allí, así que no existía infancia pero existía un estado, algo equivalente, donde los seres no sabían aún qué eran, solo cómo debían ser. Michael, en su forma inicial, era obediente, sí pero también curioso. Su pensamiento surgía como un chispazo entre la perfección, un murmullo que no alteraba el deber.
💭: _¿Por qué Él nos creó con voluntad, si el deber ya estaba escrito?_
> Nunca lo preguntaba en voz alta. Los ángeles no dudaban, los ángeles actuaban pero incluso en el Paraíso, las preguntas germinaban como semillas ocultas bajo una tierra demasiado fértil.
> Los hermanos de Michael eran múltiples, innumerables, pero había algunos que orbitaban más cerca de su luz. Gabriel, con la risa fácil y la arrogancia del mensajero predilecto. Raphael, silencioso, de mirada eterna, experto en tejido y en cura de almas quebradas y estaba Lucifer, cuya belleza era tan perfecta que parecía una protesta contra el mismo Creador, como si la luz hubiera decidido volverse arte.
> Ellos jugaban entre los arcos iridiscentes del Cielo, disputando vuelos, debatiendo interpretaciones de las leyes divinas, entrenando la espada no contra enemigos porque aún no existían sino contra el vacío. Michael los observaba con la solemne paciencia de quien ha nacido para liderar, aunque no se considerara líder. Él no buscaba autoridad, pero la autoridad lo encontraba. Cuando el vuelo se convertía en juego, Lucifer siempre ganaba. Cuando el combate se convertía en danza, Raphael era invencible. Cuando la palabra se volvía arma, Gabriel era una tormenta graciosa pero cuando la ley entraba en escena, Michael era inamovible, incorrupible, terrible. Él era la espada que no temblaba.
> El Cielo no era idílico, era hermoso, sí, pero su belleza tenía el filo de un decreto absoluto. Nada existía fuera de propósito; nada que no fuera decretado por Él. Incluso el amor entre hermanos no era emoción, sino función. Los lazos eran diseño, no elección. Michael, sin embargo, sentía. No en el sentido humano porque aún no existían almas caídas, ni carne, ni dolor pero sentía el impulso de proteger. No a Él. Él no necesitaba defensa pero proteger el orden, proteger la armonía, proteger a sus hermanos incluso cuando ellos no entendían por qué necesitaban protección. Lucifer, en particular, era una ecuación peligrosa, brillante, inquisitivo, poético. Un ángel que amaba la belleza, la música, el pensamiento libre. No desobedecía todavía pero en su mirada había una chispa que Michael no alcanzaba a comprender.
YOU ARE READING
El Alba Oscura.
RandomUn torbellino de memorias, culpa y poder perdido, un Arcángel caído atrapado entre luz y sombra, risa y ceniza, resacoso y humano por primera vez, enfrentando su vida como un sueño que quema y fascina a la vez. Inspirado en Hazbin Hotel, los persona...
