Bien, he tomado valor y les traigo este corto acompañado de una imagen que hice.
------------------CABARET----------------------
La música de fondo se detuvo.
El humo del tabaco se extinguió.
Las luces del local perdieron su brillo y todos empezaron a desaparecer lentamente.
¿Cómo es que el mundo se redujo a la nada en menos de 5 segundos?
Fácil, te giraste y encontraste a la octava maravilla del mundo.
Nunca habías ido a un cabaret, lo considerabas una perdida de tiempo, pero en estos momentos agradecias a todos los dioses y demonios del mundo haber cedido a la molesta insistencia de Vlad y compañía por qué te arrastraron a ese preciso lugar.
En el escenario estaba la criatura más hermosa que habías visto en el maldito mundo. Pequeña, de brazos y piernas esbeltas, cintura estrecha y un trasero que te invitaba a pecar.
-¿qué tanto miras Chase?- te preguntó Salvador soltando el humo del cigarrillo mentolado que fumaba.
-¿Chase está viendo a alguien?- preguntó Tobimura con burla.
Ni siquiera te habías dado cuenta de cuando él y Hannibal habían llegado.
-Chase veía hacia allá- señala Kumo con sorna. Todos giraron sus rostros a la figura sobre el escenario.
-vaya, no sabía que tenías esos gustos Rusia- señaló Hannibal con una sonrisa irónica en los labios.
-espero por tu bien que no los tengas- señalo Vlad con preocupación en la voz –que ninguno de ustedes lo tenga- señala a todos los presentes.
-lo dices como si nos fuesen a volar la cabeza jajajaja- dijo Tobimura fanfarrón.
-pues no volar, tal vez decapitar sería mejor decir-
-eso es ridículo, ¿quién te decapitaría por ver a una bailarina exótica?- acota uno de los subordinados que acompañaba al viejo frijol extrañado.
-oo mi querido tovarish, esa criatura está protegida por las más grandes lunáticas que conocemos, quien se atrevió a enfrentar y tratar de hacerle algo termino durmiendo con los peces por la mano de Wuya y Minina- responde seco y sin humor Vlad -y ni hablar de que aún a pesar de su apariencia dócil, las armas que el mismo fabrica y la protección de la familia Spicer lo vuelven prácticamente intocable-
-¿Wuya? ¿Por qué esa vieja bruja nos haría algo por ver bailar a esa chica?- pregunto interesado Tobimura –es que acaso es su mujer- comento jocoso.
-ojala fuera una simple mujer- suspira Vlad –esa chica no es una chica, es un él, y para ser precisos no es un amante de Wuya, es uno de sus niños-
-uno de los niños de Wuya- pregunta Tobimura ya sin humor – ¿Qué diablos hace uno de los niños de esa bruja bailando en un cabaret?-
-bueno no mucho a decir verdad, solo haciendo ejercicio, ganando dinero extra y viendo como los viejos verdes desperdician su dinero en carne joven-
Todos volteamos a ver a quien nos daba esa información. No lo sentiste llegar, al estar demasiado concentrado en la información que Vlad les estaba brindando.
- pequeño Jackie, hola-
-hola Vladdy- saludo como si nada ignorándo a los demás.
-¿sabe Wuya que estás haciendo esto?- pregunta el ruso mirándonos a todos con recelo.
-quien sabe, y sinceramente no me importa- responde el pelirrojo con la mano en su estrecha cintura –ya soy lo suficientemente mayor para hacer lo que quiera-
-ella se enojara cuando se entere-
-¿y qué si lo hace?- responde con una sonrisa en esos labios que me quiero comer a besos a pesar de las advertencias de Vlad –además no es como si alguien se lo fuese a decir ¿verdad?- en ese momento por fin nos ve a todos, y no de una manera amable.
Después de esa pequeña charla, Jackie se fue contoneando las caderas de forma grácil y ataviado en su corset rojo, medias negras y tacones altos.
-fiuuuu ¿de verdad ese era Jack Spicer?- pregunta Kumo con un rostro sorprendido.
-sí, ese era él- suspira Vlad mientras se masajeaba el entrecejo –y les recomiendo que se olviden de haberlo visto así-
-vamos, no somos unas mujeres chismosas para ir regándolo por ahí- comenta Kumo para tratar de aligerar el ambiente que se había tensado.
-yo solo les advierto por su bien, Wuya es una maldita, pero de sus niños al que más cuidado hay que tenerle es Jackie-
-ni que el mocoso fuera el diablo jajaja- se mofa Hannibal.
-no es el diablo, pero está cerca de serlo- le rebate Vlad serio.
Después de eso se dispersaron, algunos de los subordinados que venían con ustedes y Tobimura se fueron a las mesas de apuestas, Hannibal con Salvador se retiraron y tu te quedaste en tu asiento bebiendo soju.
Mueves tu vaso con la imagen de Jackie bailando, de su espalda al alejarse de ustedes.
La advertencia de Vlad era clara, pero que es la vida sin emoción.
Con eso en mente y sabiendo que nadie te presta atención, te dirigiste hacia donde Jackie bailaba.
Esperaste hasta que bajase del escenario donde estaba dando su espectáculo y te acercaste a él.
-¿así que esto es un buen ejercicio?- le preguntaste al estar a su lado.
-claro que lo es- te sonrió grandemente mientras te recorría, con esos ojos rojos como rubí, de pies a cabeza –y también deja muy buenas propinas- admite mientras empieza a contar el dinero que otros hombres le habían dejado por el baile.
Tu solo sonreiste por su desfachatez, mientras una ira que no sabías podías tener, empieza a crecer en tu interior.
-me imagino que si- le dices al escucharlo susurrar que con eso ya tenia para el alquiler de dos meses –tal vez pueda aumentar esa cifra en tus manos-
Sin darte cuenta, él siguió su camino y tú lo seguiste hasta haber llegado a una parte fuera de la vista.
-¿así? ¿Cómo que tienes en mente?- te preguntó coqueto.
-bueno me gusta como bailas- le sonreiste al tomar su mano y besarla galante.
-¿tal vez quieres verme bailar solo para ti?-
-me parece una idea estupenda-
-pero aquí no podré hacerlo así, no hay lugar- te dice con un puchero de lo más seductor.
-bien podría ser en otro lugar, donde tú quieras- le susurraste al oído.
-tal vez mi departamento sería un buen lugar-
-me parece excelente elección-
-espérame afuera, no tardo más de 10 minutos en tomar mis cosas-
Te sonrió nuevamente, mientras lo viste alejarse.
Definitivamente Jackie era un chico sexy en el que no dejarias de pensar en mucho tiempo.
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cabaret
FanfictionUna visita que nunca quisiste hacer, te trajo una de las mejores sorpresas de la vida.
