Lo que empezó como una videollamada terminó convirtiéndose en una corriente silenciosa que los arrastró sin aviso.
Desde hacía meses, Manuel y Moski venían orbitando alrededor de algo que ninguno se animaba a nombrar; una tensión constante que se deslizaba entre las risas, las jodas y esas miradas que ambos fingían no registrar.
La distancia entre ellos —kilómetros y pantallas— fue al excusa perfecta dejar de lado la tensión. En el rincón de dos habitaciones distintas, con el brillo del celular como único testigo, algo finalmente cedió. Y cuando lo hizo, los dejó temblando, sinceros, vulnerables y peligrosamente cerca, como si el deseo hubiera encontrado una hendija por donde colarse.
Esta es la historia de esa noche en que dejaron de evitarse.
La noche en que, sin tocarse, por fin se tocaron.
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Encendidos.
FanfictionDonde la distancia física entre Mernuel y Moski les permitió aceptar todo lo que les pasaba y soltarse.
