Cap 1.Se busca corazón

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El sol caía directo sobre la cancha, pero Luffy no sentía el calor estaba concentrado en llevar al campeonato a su equipo.

Sentía el latido irregular golpeándole las costillas como un puño.
Aun así seguía corriendo, empeñado en anotar el último gol del partido.

—¡LUFFY, PÁSALA! —gritó Usopp desde atrás.

—¡Nah! ¡Yo puedo! —respondió él con su típica sonrisa, aunque le costaba respirar.

Corrió.
La portería se acercaba el defensa rival también y justo cuando Luffy levantó el pie para disparar, un dolor punzante le estalló en el pecho.

Todo se volvió lento.

El balón se le fue hacia un lado y falló el tiro por casi tres metros.

Hubo un silencio incómodo, ese tipo de silencio que nunca ocurre cuando Luffy está presente.

—¿Luffy? —susurró Sanji—¿Qué te pasó capitán? ese tiro era fácil.

Luffy abrió la boca para responder, pero el mundo giró un poco y tuvo que posar las manos en las rodillas.

—Solo... —jadeó— me cansé.

Lo dijo con una sonrisa, pero le temblaban las manos. Su corazón golpeaba como si quisiera escapar.
Desde niño había tenido ese problema un "corazón travieso", como él le decía. Pero nunca lo había sentido así... tan aferrado a detenerlo todo.

Sanji y Usopp se miraron preocupados.

—Hermano —dijo una voz gruesa detrás de la reja de la cancha—Terminaste jugando mal. Eso no eres tú.

Era Ace, con los brazos cruzados y cara de "sé que estás mintiendo desde aquí".

Luffy trató de enderezarse.

—Estoy bien, Ace. Solo fue un mal día.

—Un mal día no te deja blanco como papel —le replicó Ace mientras lo acompañaba fuera de la cancha— Vamos al doctor.

—No, no, no —Luffy se rió como si no pasara nada—No es para tanto.

Pero cuando se intentó poner el tenis, la punta de los dedos le hormigueó y tuvo que sentarse otra vez.

Ace levantó una ceja.

—Te llevo ahora.

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El consultorio olía a desinfectante y medicina.
Luffy apretaba sus manos sudorosas en el regazo mientras el doctor revisaba sus estudios nuevos.

Ace esperaba afuera porque Luffy lo había convencido

"No pases, es solo un chequeo, te juro que estoy bien."

Mentira.

Desde hacía meses sentía ese latido interrumpido, esa presión en el pecho... pero sólo hoy se había convertido en miedo.

El doctor dejó la tabla de estudios sobre el escritorio.
Lo miró con esos ojos que Luffy ya conocía desde niño ojos que ocultan malas noticias.

—Luffy... hemos estado monitoreando tu condición desde pequeño, pero ha empeorado, mucho.

El corazón del chico dio un salto torpe.
Luffy tragó saliva.

—¿Qué tan... mucho?

Un suspiro.
Siempre un suspiro antes del golpe.

—Tu corazón ya no está funcionando como debería. Necesitas empezar un proceso de trasplante. No es algo opcional.
Te queda... aproximadamente un año si no intervenimos.

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