Prólogo

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Hace muchos años existía una región en la que covivian en paz todo tipo de criaturas. Con el paso del tiempo muchas de ellas fueron desapareciendo, quedando como principales seres los dragones, humanos y los dominans, siendo este último un grupo de humanos pero con cualidades extraordinarias: dones, por así decirlo.

Al igual convivian hechiceros, también con sus respectivas habilidades pero con una oscuridad inmensa. Hay que reconocer que muchos hacían el bien, pero eran muy pocos.

Los dominans simpre fueron seres superiores, los encargados de lograr la tranquilidad y la armonía que en un momento caracterizó a Elementalis, el reino, hogar y el todo para cada servivo.

Los dragones con sus experiencias y con sus miles de años de vida eran los que tenían la misión de guiar a los dominans y a los humanos, compartiendo con ambos un vínculo inquebrantable. Un dragón y un ninfa conectados son un arma letal.
Miles de batallas fueron las que lucharon codo a codo.

Pero ahí empezaron los problemas, las contradicciones llegaron cuando los hechiceros comenzaron a levantarse, a manifestarse. Querían ser más reconocidos, su objetivo era crecer en la sociedad, tener su propio reino. Cuando las ideas comenzaron a discutirse justo antes de tomar desiciones entre los bandos, los "amos del mal" como se hacían llamar los hechiceros, por voluntad propia dejaron a un lado la dignidad y sus valores el día que derramaron sangre. Miles de humanos, miles de dominans e incluso gran cantidad de dragones perdieron la vida por manos de los que solo "querían paz y un reino propio".

No quedó más opción que iniciar una guerra, millones de seres en los campos de batalla, midiendo cuales eran más fuertes y cual debería de llevar la corona.

Después de la muerte de millones y millones de criaturas se firmó el pacto Regna Unite, traducido al español como Reinos Unidos. Redactado por un dominans de cada elemento, un dragón y un humano. En dicho documento aparecían los siguientes acuerdos:
1. La nación Elementalis será dividida en cuatro regiones, Aquaflora-Reino del agua, Pyronis-Reino del fuego, Aetheria-Reino del aire y Terragron-Reino de la tierra.
2. Cada nación contará con un máximo líder, un rey, un dominans correspondiente con el elemento de cada reino.
3. Los humanos viviran en paz con los dominans, teniendo los mismos derechos excepto la ocupación del máximo cargo.
4. Los dragones acompañaran a los dominans y a los humanos, con el objetivo de aconsejarlos y guiarlos a la paz.
5. Cada hechicero existente actualmente será procesodo ante una corte penal, la cual decidirá si está apto para unirse a las naciones anteriormente mencionadas o si deberán ser castigados por dichas acciones.
6. La paz deberá ser el principal deber de la sociedad.
Quedando por escrito el lema:
"Nuestra fusión será la espada que apuñale a todo mal que intente dañar nuestra unidad".

***

Y si, se cumplió con lo acordado, las plegarias fueron escuchadas, hasta la actualidad, en cada nación reina la paz y la unidad.

Hoy todas las criaturas viven en armonía. Cada reino se entrelaza, produciendo lo necesario para los demás.

Esa es la histria de Elementalis, esa es nuestra historia.

Mi nombre es Jackson Sinclair, un dominans de agua, príncipe y heredero de la corona de Aquaflora, el reino del agua.

Orbis: El despertar del malStories to obsess over. Discover now