El horrible sentimiento del dolor, sentía Zanka. Perdido en su miseria, esmerado en el pasado, contemplando la estupidez en la que se había convertido tras pelear con aquel individuo lunático de rastas. Se sentía humillado, perplejo, al saber que no alcanzaría esa fuerza bruta de la cual envidiaba ahora mismo del saqueador. Quería llorar, necesitaba llorar. Pensaba en el agujero, el hoyo, ese lugar que le marcó permanente una cicatriz en sus adentros, no quería sentirse de nuevo así.
Estaba tirado en su cama, en su habitación. Observaba como el ambiente empeoraba por su estado de ánimo, ya había pasado unas cuantas semanas desde aquella pelea que tuvo con el antes mencionado. Eishia le había recomendado intentar tranquilizarse y dejar por un tiempo el esforzarse, quedarse descansando, sin hacer nada. La nada le aterraba, no le gustaba hacer nada. Bueno, si lo que está haciendo es pensar, eso no se considera hacer nada; después de todo estaba sumergido en su sufrimiento del pasado y el recuerdo. Debería pensar positivo, al menos no se encontraba muerto, aunque en estos momentos sí lo desearía. —Fui un inútil al creer que le podría ganar.— Se dijo, mentalmente, para sí mismo.
—Soy escoria.—
—¿Por qué me comporte así?—
—Maldita sea, soy solo una mierda.—
—¿Por qué no di todo de mí?—
Débil. Esa era la palabra que lo representaba.
Ya no quería pensar más. Estaba cansado mentalmente y el hecho de que aún tenga esa capacidad de sentir el veneno en sus adentros le hacía hervir la sangre. Odiaba sobre pensar, le recordaba lo incapaz e inútil que era. Tenía que dejar de lado esos pensamientos y hacer algo positivo, estar entrenando o haciendo algo activo, pero de verdad no podía levantarse de su cama. Era como si estuviera unido a ella, como un amor tóxico, asqueroso y violento. Podía bajar, hablar y conversar con sus compañeros, tal vez con Riyo o Enjin. Inclusive convivir con los demás grupos. Pero, cuál sería la razón, era mejor quedarse aquí, pegado en la cama, sin tener que hacer algo, hacer nada.
Estaba tan ido que no reaccionó al primer toque en su puerta, ni al segundo, mucho menos al tercero. Un estruendo, proveniente del otro lado de su puerta, lo sacó de sus pensamientos, ahora si ya regresó a la vida. Se lanzó rápidamente al piso, dando pisotones bastantes sonoros para saber que ya se encontraba en camino hacía la puerta. Su mano rodó la manilla, observando a qué o quién se encontraba del otro lado. Mentiría si dijera que no se sorprendió. No era Riyo ni Enjin quien lo buscaba, sino que era Tamsy, quien lo inspeccionaba con su mirada filosa. —¿Tamsy..? ¿Qué te hace estar buscándome a estas horas?— Preguntó confundido, era cierto que Tamsy era alguien bastante unido a su grupo, aunque no es parte del grupo, era bienvenido, pero... ¿Él de todas las personas, tocando a su puerta? —¡Zanka! Un saludo, quería saber si te encontrabas mejor, aquel incidente fue algo difícil de procesar, ¿no me equivoco, o sí?— Unas risitas de parte de Tamsy interrumpieron su propia oración, tomando aire para seguir con lo que vino a hacer.—Dejando de lado mí declaración, Riyo y Enjin me mandaron a buscarte, quieren que bajes.— Oh, eso lo explica todo.—Gracias por venir a decírmelo, Tamsy, bajo ya mismo.— ¡Vale chico! No tardes, te estaremos esperando.— Volteándose para marcharse del lugar, con su mano derecha se despedía del rubio ceniza, mientras que al caminar su cabello, ahora suelto, se balanceaba con cada paso que daba. Al ya esfumarse de la vista de Zanka, el mencionado regreso a su habitación.
Se arregló un poco, para verse decente, ya que parecía un muerto viviente. Acomodando su fleco, bajaba tranquilamente las escaleras, escuchando el bullicio de los presentes en el lugar. Risas, conversaciones y un montón de gritos se hacían presente al Zanka llegar a su destino, era una muchedumbre de limpiadores, casi todos juntos, podía ver como Tomme y Follo se encontraban tumbados en el sofá, mientras que Gris y Enjin conversaban a voz alta sobre lo que hicieron esta mañana.
No pudo ver qué hacía Riyo, pero si vio como Remlin le metía un zape a Rudo en la nuca por decir que el arte del antes mencionado estaba feo, sin tan si quiera saber que era solo el boceto... Eso le sacó una risa poco audible para la lejanía, pero Enjin la logró escuchar, haciendo que el rubio volteara, captando la atención de Gris y de algunos de los presentes. —¡Zanka! Hombre que bueno es verte ya menos demacrado, ¿cómo la estabas pasando?— Eufórico se escuchaba, pero tenía un toque de preocupación en su tono, era cierto que Zanka ya no estaba muy demacrado, pero sabía que solo se había arreglado para que no le pregunten por su estado de ánimo. Eso no paso desapercibido por Gris, el cual miraba expectante, esperando pacientemente por la respuesta de Zanka, se notaba que no estaba muy animado para hablar.
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"El latido que me condenó." JANKA
Fanfiction-"Donde Jabber enloquece por Zanka, llegando a secuestrarlo solo por su amor." NO ESTOY DE ACUERDO CON EL SECUESTRO, SOLO QUE LO NECESITABA HACER. 🥹🫰 Mucha violencia, poco fluff. Si NO te gusta este tipo de contenido, por favor apreciaría mucho el...
