Sinopsis

88 23 6
                                        

Lauren le metió un golpe al casillero en cuanto escuchó la voz de su ex. Dereck se le acercó con paso firme, con una vena en el cuello que parecía que iba a explotar de la rabia.

—¿Hasta cuándo me vas a evitar?

—¿Hasta cuándo vas a dejar de joder?

Lauren siguió caminando, tratando de ignorarlo, pero él no se despegaba. Era como una sombra pegajosa.

—Necesitamos hablar, ahora.

—¡Maldita sea! ¿No te cansas? ¡Eres un imbécil! —Lauren se giró hacia él, lista para armar el escándalo.

Dereck, que ya se conocía sus trucos, esquivó por un pelo la navaja que Lauren sacó de la nada. Esquivó otro tajo que iba directo a su entrepierna y la miró como si intentar castrarlo fuera lo más normal del mundo.

—¿Podemos hablar como gente civilizada?

—¡Lárgate de aquí!

Lauren se soltó de su agarre, hirviendo de furia. Ese día su paciencia estaba bajo cero.

—Nena, vuelve conmigo —dijo Dereck, cambiando su tono al de "galán" barato—. Sabes que tu vida no tiene sentido sin mí, y la mía tampoco sin ti.

—Púdrete, idiota —Lauren lo miró con ganas de aniquilarlo ahí mismo—. Además, ya tengo pareja.

Dereck soltó una carcajada burlona que se escuchó en todo el pasillo. A Lauren se le tensó la mandíbula.

—¿De qué te ríes, payaso?

—¡Por favor, Lauren! ¿Crees que me voy a tragar ese cuento? —se rió con toda la arrogancia del mundo—. ¿Quién en su sano juicio saldría contigo? Sería tan imposible como que otra mujer se fijara en mí.

Justo en ese momento, Camila pasaba por ahí con las manos en los bolsillos, quejándose con Alejandro de que se iba a sacar un cero en el taller. Estaba tan nerviosa que se estaba comiendo las cutículas de los dedos.

—Ojalá me caiga un meteorito encima.

—Camila, no seas tan dramática...

—¡Pues te aviso, pedazo de animal, que mi pareja me quiere de verdad! —la voz de Lauren detuvo a Camila y a Alejandro en seco.

—¡¿Ah, sí?! ¡Pues enséñame! ¡Dime quién es el valiente, Lauren!

—Vámonos de aquí, Ale; estos dos locos se van a matar —susurró Camila, dándose la vuelta para escapar.

—¡Es ella! —antes de que Camila pudiera dar el primer paso, sintió una mano pesada y firme en su hombro—. Sígueme el juego, como sea que te llames —siseó Lauren en su oído. El aliento caliente le dio un escalofrío a Camila que la dejó paralizada.

Camila sintió que se le bajaba la presión. Con la cara pálida como un fantasma, se giró lentamente hacia Lauren y el tipo que parecía querer golpearlas a las dos.

—Ella es mi novia —gruñó Lauren, con una voz que no admitía dudas. Camila la miró sin poder creer lo que estaba pasando—. ¿Ya estás feliz?

—¿Tú eres su novia? —Dereck se acercó, mirándola con puro odio. Camila se hizo chiquita, aterrada—. ¡Responde!

—¡Sí! —soltó Camila. El miedo le ganó a la lógica.

El miedo que sabe a atracción Stories to obsess over. Discover now