Todo paso demasiado rápido.
Horas antes estaba robando comida de una tienda, incluso había intentado llevarse un peluche raro de caballo para poder venderlo. Claro que como Jimmy había aprendido durante sus quince años de vida, la suerte nunca lo favorecía.
Pero antes de siquiera recibir el primer puñetazo, alarmas de emergencia comenzaron a estallar por las calles.
El caos fue instantáneo.
Gritos, gente corriendo y empujando desesperada por llegar a un sitio seguro. Jimmy hizo lo mismo, al menos hasta que choco con alguien y sus cosas terminaron rodando por el suelo.
Desesperado intento recogerlo, uso todas las fuerzas que su desnutrido cuerpo le daba para ir contra la estampida humana y tomo lo único que sobrevivió. El peluche.
Cuando se dio la vuelta, no había nadie, solo el ruido de las sirenas estallando en sus oídos.
Al principio intento mantener la calma, tal vez si corría en línea recta podría encontrar al grupo.
Los edificios cambiaron, el camino también, pero las personas nunca aparecieron. La desesperación aumento, sus pies ahora se arrastraban por las calles llenas de ceniza que ensuciaban su peluche, mientras gritaba en llanto y miedo.
Entonces, varios Jets volaron sobre su cabeza, disparando detrás de él hasta que algo entre el humo los hacía explotar. Tardo poco en descubrir al causante.
Un cangrejo tan grande como los edificios a su alrededor fue tras él tan pronto la cosa lo noto. Jimmy no dudo ni un momento antes de comenzar a correr. Podía escuchar detrás de él como el monstruo destruía todo a su paso.
Dió la vuelta para entrar a un callejón sin salida, escondiendo su desnutrido cuerpo al lado de un contenedor de basura, deseando no ser encontrado, cosa que por supuesto no se le cumplió. El Kaiju tan pronto lo miro uso su tenaza para aplastar el contenedor del que logro alejarse a tiempo, dejando su peluche en el piso y levantando las manos como si eso pudiera protegerlo.
El monstruo siguió en su intento por alcanzarlo, todas sin éxito alguno, pero antes de que volviera a intentarlo por cuarta vez, el ruido de helicópteros distrajo a ambos. Al mirar arriba vio que cargaban a uno de esos Jaegers.
La bestia decidió cambiar de objetivo, se alejo del callejón en busca del robot. Jimmy dio la vuelta, cerro los ojos, se tapo las orejas; pero aún podía escuchar la pelea, cada pisotón y golpe fuerte le sacaban un grito involuntario.
Hubo un último grito del Kaiju antes de que todo terminara en silencio absoluto.
¿Quedó sordo? No, aún podía escuchar su propia respiración. ¿La pelea acabó?
En contra de todos sus instintos, recogió su peluche de caballo y salió del callejón.
Afuera era un desastre, los edificios estaban completamente destruidos, el piso acumulaba escombros, la ceniza caía como si fuera nieve y el monstruo yacía a unos metros sin vida.
Jimmy giro la cabeza cuando otro ruido menos intenso sonó. Fue cuando notó el Jaeger, brillando por la luz del sol. Sobre su cabeza alguien parecía salir.
Un piloto.
El piloto por fin puso ambos pies fuera, luego se quitó el casco.
Un hombre, alto y de piel mucho más oscura que la suya, llevaba un bigote tupido, largo y bien cuidado.
Algo cálido hizo espacio en su pecho, una sensación agradable que llevaba tiempo sin sentir. Felicidad.
El suspiro de alivio y la sonrisa fue algo tan extraño, llevaba demasiado tiempo sin sonreír, creyó haberlo olvidado.
La sonrisa que le devolvió el hombre lo hizo llorar otra vez, no como esas veces donde se retorcía de frío y hambre, si no de alivió.
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Jimmy Pentecost
FanfictionJimmy de Mouthwashing es adoptado por Staker Pentecost de Pacific Rim
