Nació del soplo oscuro de las aguas,
cuando los dioses olvidaron la calma.
Entre el fuego y la marea,
brotó su signo:
una llama que respira en las profundidades.
Su aguijón guarda promesas y juicios,
su mirada, los secretos del inframundo.
Escorpio no teme a la muerte,
pues la llama y la besa;
es su hermana, su espejo, su juramento.
Allí donde otros se disuelven,
él renace con alas de sombra.
De su herida nace poder,
de su silencio, verdad.
Escorpio: guardián de lo oculto,
astro que arde en lo invisible,
voz que canta bajo la tierra
el nombre eterno de la transformación.
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365 días
PoetryUn año puede medirse en minutos, en estaciones... o en versos. Cada día, una palabra, un respiro, una emoción que dejó su huella. Así nacen estos 365 poemas: como pequeñas luces que acompañan el paso del tiempo, como un diario sin fecha fija, donde...
