BL //// Daniel-Noah
Me hallaba caminando entre un laberinto de altos árboles que se extendía hacia el reino, estaba oscuro, muy frío, el crujir de las ramas resonaba en mi cabeza, y el hambre me consumía...no me alimentaba hace ya varios días, y eso me estaba pasando factura, mi cabeza dolía, y mis sentidos fallaban un poco...
-¡Pío pío! -piaba un pequeño polluelo en el pasto, estaba perdido y llamaba a su madre.
Sus gritos hacían doler mi cabeza aún más, su piar era muy agudo, era irritante.
Lo observé por un momento, mi estómago gruñía, solo quería sangre...al menos un poco. Me puse en posición, quería agarrar al pequeño pájarito, era mi única opción, conté hasta tres y me abalancé hacia él, pero antes de que pudiera llegar, sentí un golpe bastante fuerte en mi cabeza, y caí al piso en cosa de segundos.
-¡Agh! ¿Q-Quién...? -Daniel preguntó para sí mismo, confundido, la voz le tembló, lo habían pillado desprevenido y muy vulnerable, esto no le gustaba para nada.
El vampiro trataba de recomponerse en el suelo, el golpe lo había dejado peor de lo que ya estaba. Trató de ver el rostro de la persona que lo había golpeado, pero su cabeza no ayudaba, le daba vueltas y vueltas, y veía borroso, así que no tuvo éxito alguno, lo único que pudo deducir fue que era un chico, solo uno, y que este era extraordinariamente fuerte...no parecía ser una "persona normal", sentía que no podría con él en su estado actual, ¿cómo se defendería? No le parecía para nada justo...
-Shh, calla vampiro... -susurró el chico, su voz era profunda, y se oía molesta. Se notaba que odiaba a los de mi raza, eso era preocupante.
-¿Quién eres? -dijo intrigado, Daniel, aún se sentía mal, pero tenía que saberlo.
-No necesitas saberlo. ¿Sabes? Te he estado buscando por tanto tiempo, y me preparé años para este momento...que me decepciona que haya sido tan fácil atraparte -el tono en su voz me da la sensación de que se está burlando de mí.
De repente volví del pequeño trance que me había generado el golpe, y escuché el tintineo de unas cadenas. No me digas...
El chico le puso las cadenas a Daniel, en el cuello, en las muñecas...y rápidamente vió como el rostro serio del vampiro cambiaba a una mueca de dolor, este comenzó a quejarse.
-N-no...¡ahhg...q-quítamelas! Me arde... -Daniel forcejeaba, pero su intento fue completamente en vano, su cuerpo estaba demasiado débil como para hacer algo.
Era plata, cadenas de plata, mayoritariamente las usaban los cazadores para torturar a los vampiros, estos las odiaban ya que con solo tocarlas les dañaba la piel, quemándola, y los ponía más débiles.
Se estaba enojando, a este punto las cosas no podían estar más mal, no soportaba las cadenas en su piel, mientras más tiempo estuvieran puestas más dolerían, lo sabía, ya lo habían torturado antes...
-Ugh... -soltó un quejido de dolor cuando sintió una aguja meterse en su piel, el chico lo había sedado, con una jeringa.
-Duerme un rato, Daniel -su suave susurro fue lo último que escuché, mis ojos se cerraron, y de ahí no supe más...
Pasaron 2 horas y finalmente Daniel despertó.
-Mhhn... -la luz lo cegó por un momento.
-¿Qué hago aquí? ¿Dónde estoy...? -iba a masajear su cabeza, pero no pudo, estaba atado...a una camilla de hospital. ¿Qué diablos hacía en una sala de hospital? ¿Que había pasado con el chico de bosque? ¿Por qué lo había traído hasta acá? Miles de preguntas pasaban por su cabeza, pero después el hambre volvió a ser lo prioritario...tenía demasiada hambre, necesitaba beber sangre ya mismo, las cadenas seguían quemándolo, y el chico no aparecía.
Después de unos 5 minutos de tratar de quitarse las cadenas, llegó el misterioso chico del bosque, entró en silencio, como si estuviera pensando algo, llevaba una bata blanca puesta, era alto, tenía buena musculatura, el pelo café, los ojos verde oscuro, pero...había algo raro en él...su olor me resultaba familiar, ese olor a perro...no podía ser. Este chico...¿será uno de esos perros pulgosos? Si fuera así todo tendría un poco más de sentido.
-Dialogo -dijo, o sentimientos, bla bla bla.
