Una lucha campal se desató entre la famosa banda Kismet y los recién llegados pero pegadizos Brozone, más lo que el público ignora es que ésto es mucho más que una pelea entre bandas, es una batalla por el mundo.
Pero para Branch, es una batalla con...
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"Dudas crecen"
Todo los miedos que tuvo durante su vida de pronto estaban amontonados en un solo instante.
Las heridas de un pasado lleno de abandono, la muerte de la persona que jamás lo dejo por elección, ser cuidado por una familia que aunque jamás lo dijo en voz alta lo repudiaban por esas marcas demoníacas en su piel.
Pero probablemente él mismo se detestaba más que nadie, lo mucho que sufría en silencio por el secreto que lo oprimía sin piedad.
Lo mucho que lo atormentaba pensar que sus amigos y compañeros de batalla sepan la verdad.
Más ahora había algo diferente.
Algo dentro de él estaba sanando.
Todo desdé que trato de entender a aquellos "hermanos", una nueva y aunque pequeña esperanza de empezaba abrir pasó en su corazón.
Sin embargo, cuando aquello parecía empezar arreglarse, otra cosa se empezaba a romper.
- Prueba que estás con nosotros - ofreció en ultimátum Trickee, con una duda que empezó a florecer.
Los Kismet aman mucho a Branch, eso es seguro, es uno de ellos, el más pequeño en edad, pero siempre el más dedicado a sus propósitos como guerreros.
Pero últimamente su comportamiento asido demasiado extraño como para no levantar sospechas.
Todos se movieron con velocidad y agilidad para acabar con aquellos demonios que inundaban el tren.
Sus espadas, dagas y armas brillaban con más intensidad en golpes certeros, y la entonación de aquella canción: Knock-out.
Entonces fue el turno del de ojos zafiros una vez más...
🎶 Una gran sorpresa es esté Knock-out, pues un Demonio así no tiene que vivir ¡Tienes que morir!🎶
Trataba de enfocarse al máximo para cantar y luchar con toda el alma.
Pero la letra se seguía clavando con más fuerza que un puñal en su interior, un claro recordatorio de su propia vergüenza, lo que al final lo izo tropezar en batalla.
- ¡Branch! - gritaron todos sus compañeros al tiempo.
Y claro que no dudaron ni un instante en saltar a protegerlo.
Aún así no lograron salvar las vidas inocentes de todos aquellos que estaban en aquél tren.
"Hermanos lo necesitamos"
Repetía uno de los miembros de Brozone en uno de los teléfonos que quedaron abandonados en las pertenencias de los pasajeros.