El sonido estridente de las gotas de lluvia tocando el suelo se silenció de golpe, siendo reemplazado rápidamente por el fuerte palpitar de su corazón, que luchaba por salirse de su pecho. Llevó su mano, sintiendo lo rápido que latía solo por unas pocas palabras.
-Te amo -repitió desesperado Genzo frente a un pálido Schneider.
Sin saber qué decir, Karl fijó su mirada en los cristalizados ojos verdes que lo miraban expectantes a su decisión.
Con el cuerpo tembloroso por los nervios, acortó la distancia entre ellos. -Genzo -susurró sobre los labios del pelinegro-. He soñado con esto durante mucho tiempo.
Genzo asintió, su corazón latiendo con fuerza. -Yo también, Karl.
Sin mediar más palabras, Karl lo besó, un beso lento y profundo que transmitía todo el anhelo acumulado. Sus labios se encontraron, explorándose con timidez al principio, luego con creciente pasión. Las manos de Karl acariciaron la espalda de Genzo. Genzo respondió al beso, sus manos subiendo por el cuello de Karl, enredándose en su cabello. Ambos sintiéndose en el lugar correcto; al fin, las miradas cómplices, las risas compartidas, la preocupación y admiración por el otro, mostraban el amor que poco a poco floreció entre ellos.
-Te amo tanto, pero si seguimos aquí nos vamos a enfermar -el pequeño regaño sacó una risa en Genzo.
-Tenías que matar el romance -se burló mientras sostenía la mano del rubio y entrelazaba sus dedos.
Sin más palabras caminaron juntos hasta la casa del rubio donde a puerta cerrada se permitieron explorar con libertad sus sentimientos. Karl se paró frente a la cama, su mirada fija en Genzo, quien estaba recostado sobre las sábanas blancas, su cabello negro desordenado y sus ojos brillando con una mezcla de anticipación y nerviosismo. La habitación parecía más pequeña de lo habitual, como si el mundo entero se hubiera reducido a ese espacio entre ellos. Karl sintió su corazón acelerarse, pero en lugar de dejar que el miedo lo dominara, respiró hondo y dio un paso adelante, acercándose con una lentitud que parecía casi ritualística.
Genzo lo observó, su respiración un poco entrecortada. Sabía que Karl era el tipo de persona que tomaba las cosas con calma, que medía cada paso antes de darlo. Pero en ese momento, con Karl acercándose, sintió que el mundo se detenía. No había vuelta atrás, y la idea, en lugar de asustarlo, lo llenó de una emoción cálida y vibrante.
Karl se detuvo al borde de la cama, sus ojos nunca abandonando los de Genzo. Con un gesto suave, extendió su mano y acarició la mejilla de Genzo, su pulgar trazando la línea de su mandíbula. Genzo cerró los ojos por un momento, sintiendo el calor de la mano de Karl contra su piel. Cuando los abrió, Karl ya estaba inclinándose hacia él, su aliento cálido rozando su cuello.
-¿Estás seguro de esto, Genzo? -preguntó Karl, su voz temblorosa.
Genzo asintió, su mirada llena de determinación -Más que nunca.
Karl no necesitó más. Sus labios se posaron suavemente sobre el cuello de Genzo, besando la piel suave con una ternura que hizo que Genzo se estremeciera. Cada beso era una promesa, cada caricia una declaración de intención. Karl se tomó su tiempo, explorando el cuello de Genzo con la paciencia de alguien que sabía que tenía toda la noche por delante.
Genzo dejó escapar un suspiro, sus manos aferrándose a las sábanas mientras Karl continuaba su camino hacia su hombro, dejando un rastro de sensaciones que lo hacían sentir vivo de una manera que nunca antes había experimentado. La tensión que había estado construyendo durante años finalmente comenzaba a desvanecerse, reemplazada por una ola de placer que lo inundaba por completo.
-Karl... -susurró Genzo, su voz temblorosa.
Karl levantó la cabeza, sus ojos encontrándose con los de Genzo. -¿Qué pasa?
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Kinktober
FanfictionSean bienvenidos al FluffyKinktover 2025 #FKtober que organiza la página Es de Fanfics. En esta publicación encontrarán historias con temática #Kink que serán protagonizadas por la shipp Schneibayashi/ShunGen que ya es habitual por aquí. Así que co...
