2040.
«Somos tus padres.»
Jeongin caminaba por aquella calle donde ya ni los árboles recordaban cómo haber sido raíces. Las luces de neón parpadeaban sobre su cabeza con la insistencia de un latido enfermo, tiñendo el asfalto de magenta y cian, colores que no existían en la naturaleza pero que aquí lo eran todo. Era su única compañía,eso, y el eco de sus propios pasos rebotando
«Tienes que seguir nuestras reglas.»
La frase le había crecido dentro como un tumor. La escuchaba incluso ahora, en el silencio muerto de este parque que ya ni parque era, solo un hueco entre distritos donde nadie recordaba plantar nada. Las jardineras vacías esperaban su reemplazo sintético. Como todo.
Metió las manos en los bolsillos y apretó los puños hasta que las uñas le mordieron las palmas.
Dieciocho años en tres meses. Y aún así, cuando entraba a esa casa, el aire se espesaba y él volvía a tener siete años, pequeño, insuficiente, el hijo que había mirado la tradición familiar y había dicho no. El hijo que había preferido un don , antes que el apellido que le regalaron sin preguntarle. Su madre apartaba la mirada cuando él hablaba de la academia. Su padre dejaba los cubiertos sobre la mesa con un ruido que era un veredicto.
El único que lo entendía era su hermano. El que lo había puesto ahí, en esa academia de mentes brillantes.
Levantó la vista al cielo. No había estrellas. Hacía años que no las había.
¿En serio la tradición es una cadena para toda la vida?
La pregunta se la hizo en voz baja, y el viento se la llevó sin responder.
En el centro de una rotonda olvidada, donde alguna vez debió haber una fuente o una escultura, alguien había dispuesto algo que no debería estar allí. Flores marchitas -rosas, pensó, o lo que alguna vez fueron rosas- formaban un círculo imperfecto sobre el cemento. Sus pétalos eran papel arrugado, sus tallos se doblaban como brazos cansados. Pero entre ellas, otras flores vivían,de un rojo tan intenso que parecían sangrar bajo la luz de neón.Y no era lo único también pudo observar un cráneo humano.
¿Por qué vivimos?
La primera vez que hizo esa pregunta en la mesa, su padre dejó caer la servilleta y su madre se levantó a servir agua que nadie había pedido.
¿Por qué morimos?
Ahora, frente a ese cráneo que quizás también había tenido padres, también había tenido un futuro escrito que nunca llegó a cumplir, sintió que la pregunta le atravesaba el pecho como un gancho. Cielos,de nuevo esos pensamientos filosóficos
-¿Perdido otra vez, chico?
Giró tan rápido que casi pierde el equilibrio. La silueta emergió de la penumbra con la calma de quien sabe que la noche le pertenece. Jack Bang. El profesor de la academia,el único adulto que entraba en un aula y el aire cambiaba, se volvía menos tóxico, más respirable.
Jeongin inclinó la cabeza,una reverencia en señal de respeto
-Profesor Bang.
El anciano lo miró con esos ojos que parecían haberlo visto todo antes de que existiera el todo. Su chaqueta, desgastada en los codos, se movía ligeramente con un viento que Jeongin no sentía.
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¿ I Am Not Human ?
FanfictionNo sabían que habían dejado de ser humanos mucho antes de nacer; solo uno de ellos aún lo era, sin saberlo. Cuando finalmente vislumbran lo que hay más allá del control -una verdad que respira, que observa, que siente-, deciden huir de ella. Pero no...
