"¿Donde estoy?¿Qué hago aquí?" un pensamiento surgió en mí de la nada. Sentí escalofríos.
Siento como si me encontrara en una cámara de frío, congelado, inmóvil. Es como si fuera una cabeza flotante, no hay latido. No hay temperatura, no hay tiempo, no hay espacio, todo es vago y vacío...
"Ya veo" asocié el sentimiento a mi creencia anterior... "Estoy muerto"
Intento hacer un nuevo esfuerzo y logro recordar algo más.... En la escena en mi mente había una persona, no recuerdo su nombre exactamente, me invitó a una cena en su ¿Casa? ¿Era allí? Bueno, eso no importa...
Maldición, me cuesta mucho concentrarme en algo específico, ella, o él, no recuerdo que era y tampoco importa mucho a decir verdad, me dio de comer, ¿Qué fue lo que me dio? Creo que fue arroz, o pudo haber sido pizza, ya que esta era mi comida favorita... Eso creo.
Luego de consumir los alimentos, me comencé a sentir mareado, le avisé de esto y esta persona sólo se rió, ¿o lloró? La verdad tampoco importa por lo cual solo diré que se rió y pronto puso una daga en mi cuello... ¿O era una tijera? La verdad los recuerdos son muy confusos, solo recuerdo sus siguientes palabras... Muere para mí, y alimentame... No se a que se refería con esas palabras pero tampoco quiero saber... Luego de eso a cada segundo sentí más frío hasta que perdí la conciencia.
Siento como si pasaran siglos... Se que esto es el Limbo, estudie sobre ello y era común en más de alguna mitología... Pero es tan aburrido...
"¡¡SAQUENME DE AQUÍ!!" vociferé en mi mente sin esperar respuestas.
(¿De verdad quieres salir?)
Una voz extraña resonó en mi mente... Tanto Masculina como Femenina, pero ambos con el tono más perfecto que he podido escuchar... Un tono andrógino y único, que extrañamente me resultaba tanto una caricia amorosa como una cruel amenaza.
"Si, No puedo esperar por salir de aquí" pensé, rápidamente, esperando que este tono sea escuchado por este ser místico que pudo hablar a mi conciencia, esperando que no sea solo una ilusión por mi perpetua soledad...
(Si es así, te sacaré)
Oí decir a este ser en un tono divertido, apareciendo frente a mi, cubierto con decenas de Alas violetas, solo dejando ver un rostro andrógino, pero extrañamente perfecto... Es como la fusión perfecta de un hombre y una mujer, por muy raro que suene eso. Un atractivo único se cernía ante mi, sintiéndome cálido con su mirada... Hasta recaer en un temor profundo.
—¿Como hiciste eso? —hablé con voz ronca, al fin sintiendo como si tuviese un cuerpo —Soy muy desconfiado... Pero cada vez que te observo siento como si fueses un familiar tan cercano a mi—.
Dije con molestia, mirando al ente sobrenatural... Al fin, mis recuerdos vuelven, recordando cada vago instante de mi vida, y notando que el ser frente a mi, es lo que llaman "Dios"...
—¡Súbdito Infiel! —exclamo el ser frente a mi calmando su tono y al parecer notando mis pensamientos —¿No te arrodillas en presencia de tu único Dios? —.
—¡No tengo por que! —dije con tono rasposo, no muy acostubrado a este pseudo cuerpo —Agradecería seguir vivo, no morir por un maldito asesino que se equivocó de objetivo—.
Mi tono se elevó en volumen, mientras miraba con molestia al supuesto Dios... Y es que mi muerte fue de lo más injusto, la mujer que me asesinó tenía como objetivo al multimillonario más poderoso de la región... Pero al verme salir del lugar donde este debía estar, creyó que era yo. Esto lo sé solo por lo que ella dijo antes de morir, que yo era multimillonario y ella se haría rica, justo por eso lo de "alimentame", que debo admitir que sonaba algo turbio.
—No lo puedo negar, muchacho, tu muerte fue injusta —suspiró el Dios con un suave y apreciable tono de voz —Pero hay mucho más en tu muerte de lo que crees—.
Ese Dios dijo, dejándome ligeramente anonadado.
—¿Cómo? ¿Hay más? —dije con cierto grado de molestia —Es muy raro pensar ¿Como un asesino confundiría a un millonario con un simple técnico de armamento y ex-militar? La única reunión a la que he ido fue con mis Ex compañeros... Espera—.
—Es tal como piensas, joven —sonrió el supuesto Dios, deslumbrando mis ojos, tanta belleza tan diferente es peligrosa, generando un ligero rubor, que pronto es ocultado con mi molestia —En ese entonces estaba aburrido, y comencé a observar la vida de un humano. Él que fue puro, tranquilo, pero muy capaz.—.
Comenzó el diálogo del Dios.
—Este humano nunca temió los conflictos, y durante su vida fue bondadoso con sus pares... Hasta cierto suceso, donde fue condecorado por su rendimiento excepcional —se detuvo ligeramente el supuesto Dios —Esta condecoración llevó a sus amigos, a sentir celos y envidia de él, la cual los carcomió por años. Estos hombres comenzaron a trabajar bajo un multimillonario... El cual sintió temor por su vida, sabiendo que venía un asesino tras él. Este millonario nunca mostraba su rostro en público, y quienes aparecían eran solo títeres, por ende, deseo pasarse por muerto—.
Con algo de molestia, el Dios Chasqueó la lengua...
—Ese hombre quiso buscar un chivo expiatorio... Y tus amigos y aliados le ayudaron —suspiró —Te llamaron a una reunión "Secreta" pero a su vez transmitieron la información a sus enemigos, para que te confundieran con él, Richard Alon... Y así, cuando fuiste al bar, esa mujer te encontró, usando sus encantos para seducir ese frágil corazón que posees, para luego, drogarte y asesinarte fácilmente—.
El dios terminó su monólogo...
—Y si lo viste y tanto te molestó ¿Por que no hiciste nada? —dije en tono serio y algo molesto...
—Por la Ley Celestial no puedo interferir en los actos mortales... Por eso, luego de tu muerte te quise traer ante mi... Pero tu alma huyó, tu fuerza de voluntad es enorme, muchacho... Y tuve que buscarte en el Limbo, pero la distancia es tan larga, que incluso en cientos de años no sería capaz de encontrar tu alma... Suerte tuve, solo fueron 70 años buscando —.
—¿70 Años? Mierda —dije con desesperación —Así se fue mi vida ¿Verdad? —.
—Así es... Tu vida como era ya no existe —dijo sin tacto el Dios para complementar —Pero te tengo una propuesta ¿Quieres una segunda oportunidad? —.
YOU ARE READING
Superbia
FantasyMi muerte fue injusta, Mi charla con Dios natural, Mi creencia fue firme En que debía reencarnar. Pedí ayuda a este Dios, Y el decidió hacer Pero mi vida arruinó Como el diablo me creó. No feliz con eso, Dones me otorgó En un trono estaré, Juzgado...
