¿No te ha sucedido que ese chico que siempre te gustó en la escuela te lo encuentras años después y él te dice que también le gustaste en ese tiempo?
Pues, me acaba de pasar y no sé cómo responder ante tal revelación. ¿Por qué, maldita sea, no me lo dijo en ese momento? ¿Por qué se tuvo que esperar a la reunión de nuestra generación?
Te maldigo, Steve Harrington, a ti y a tu estúpido reloj de compromiso.
-- ¿Debbie?, ¿estás bien? -- me pregunta Steve como si realmente estuviera preocupado por mí -- parece como si hubieras visto un fantasma.
¿Un fantasma? No, se me ha bajado el azúcar por tu revelación en el momento menos oportuno.
-- Oh, claro, estoy bien -- creo que no supe fingir una sonrisa, porque Steve me miraba como si no se hubiera tragado ese cuento -- pero dime, ¿cuándo es la boda?
-- Estamos pensando que sea en verano, aún no tenemos la fecha -- por su mirada pude deducir que no le gustaba hablar del tema, o tal vez estoy alucinando -- pero mejor no hablemos de eso -- jaja, sí le atiné -- ¿Qué ha sido de tu vida en estos años?
-- Un poco de todo -- por no decir que nada en realidad -- estudié derecho, pero no era para mí -- más bien me dieron de baja porque hice una protesta de la forma más anarquista posible -- así que quise estudiar gastronomía, pero las cuotas eran muy caras y al final terminé trabajando en una cafetería.
-- Ve el lado bueno, con lo poco que sabes de leyes puedes leerle sus derechos a los granos de café antes de que los muelas -- él se ríe como si fuera el mejor chiste que se ha escuchado, y yo me río porque aún me gusta -- ¿y te gusta trabajar en la cafetería?
-- La verdad, al principio creí que no me gustaría, pero ya me he acostumbrado al olor a café y me siento rara si mis días no empiezan con ese olor -- una sonrisa atenuada se escapa de mis labios mientras observo la bebida frente a mí, una margarita más sobria que el agua natural, pero que extrañamente en ese momento parece tener sabor -- escuché que eres profesor de educación sexual, ¿cómo te ha ido con eso?
-- Pues sabes cómo es Hawkins, no hay día que no me digan que estoy promoviendo que los chicos tengan sexo como locos -- él también vio su bebida, un whisky simple, y pude notar esa sonrisa que da cuando quiere hacerte creer que todo está bien -- pero así son los padres... supongo.
-- Tan geniales que son los condones -- ambos reímos, no se sintió forzado -- no he visto tus clases, pero han de ser geniales si te esfuerzas tanto como cuando estabas en el equipo de básquet.
-- Y tus cafés deben saber genial si los haces con tanto esfuerzo como tus pays de manzana -- Steve me dedicó esa mirada melancólica pero cálida que, por alguna razón, me hace sentir en tranquilidad -- por un momento creí que te volverías chef o repostera.
-- Tal vez en algún momento abra una cafetería donde los postres sean hechos en el momento.
-- Tal vez deberías hacerlo y, si gustas, te puedo ayudar -- se enderezó sobre su silla y le dio un sorbo a su whisky, parecía bastante confiado -- solo que sería en Hawkins, no tengo nada que hacer después de las clases.
-- Realmente me gustaría, pero no tengo los ingresos suficientes para mudarme de NY a Hawkins y abrir una cafetería, son muchas cosas que se deben comprar y... -- mientras hablaba, Steve negó con la cabeza -- ¿No?
-- No te preocupes por eso, yo lo cubro -- le dio otro trago a su whisky, frunció el ceño e hizo una mueca de desagrado -- este whisky es malísimo.
Él miente, no le gusta el whisky, pero siente que lo hace ver más grande y por eso lo toma.
-- No, no voy a dejar que cubras todo.
-- Sí, sí me vas a dejar.
-- Entonces déjame pagarte una parte con lo que me den de finiquito.
-- NO -- dice después de tomarse el whisky de un solo sentón -- me lo pagas poco a poco con lo que salga de la cafetería, y no te preocupes por la mudanza -- ahora toma del vaso de agua que había estado abandonado y siendo testigo de nuestro intercambio de palabras y de los sentimientos que aún tengo y trato de ocultar -- yo mismo iré a NY y te ayudaré a empacar, algunas cosas se pueden quedar en mi cochera sin problema.
-- Steve...
-- Debbie...
Hay algo que me inquieta: ¿qué tan bien está que me acerque a Steve si él está por casarse y yo aún tengo sentimientos por él? Bueno, preguntarme eso es como si reconociera que tengo oportunidad con él. Después de todo, uno se casa con la persona a la que ama y con quien quiere pasar toda la vida.
¿Verdad?
KAMU SEDANG MEMBACA
Despierta primavera tardía (Steve Harrington)
Fiksi PenggemarUn reencuentro, sentimientos viejos despertados y el olor del café recien hecho. ¿No es una idea reconfortante? Para Debbie no exactamente, sino un hoyo negro que la absorve para revivir sentimientos en el momento menos adecuado y de la persona men...
