Ojos

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ATENCIÓN: CONTENIDO SENSIBLE, TEMAS DELICADOS SOBRE ABUSO FISICO, SUSTANCIAS, TRANSTORNOS, VIOLENCIA Y OTROS DE ÍNDOLE LEGAL Y MORAL. ESTE FANFIC ES TOTALMENTE FICCIÓN Y NO SE BUSCA DE NINGUNA MANERA ROMATIZAR NI GLORIFICAR LOS ACTOS COMETIDOS EN ESTE, RECUERDEN QUE LOS PUNTOS DE VISTA SON DESDE PERSONAJES TRANSTORNADOS Y NO DEBEN TOMARSE COMO EJEMPLO DE NINGUNA MANERA.

SI SON SENSIBLES A TODO LO DESCRITO RECOMIENDO ABSTENERSE A LEER, GRACIAS!.

El que perdona murió en la cruz, o al menos eso dice mi tía Irene, a mis diecisiete años he sabido sobrellevar mi situación de forma tranquila, aunque no lo suficiente como para conservar la dignidad o cordura.

Si se tratara de tener elección... elegiría mil veces ser una chica normal, tener amigas, ir de fiesta a beber y fumar, tener novio y acostarme con él, así podría encajar, así podría finalmente ser libre y sanar, es divertido imaginar que vivo otra vida, que pasan otras cosas alrededor mío y que soy feliz, pero no todo puede ser así de lindo.

Entre los pasillos de la escuela todos me miran, aunque intento caminar rápido para salir lo más pronto posible no me lo permiten, el corredor esta abarrotado de todos los estudiantes que también les es urgente salir a como dé lugar, algunos me empujan, otros me pisan, pero nadie se disculpa conmigo, y no los culpo, no es que sea invisible, de hecho, sería estupendo que así fuera, pero en realidad todos tienen este extraño convenio de molestarme para su diversión. Todo comenzó desde muy pequeña, nunca se me dio jugar con otros, mi tía no me dejaba tener amigos ni amigas, pues la ciudad estaba llena de "horribles pecadores" que seguro me harían llegar al abismo con ellos, también conforme crecí comenzó a vestirme con ropa cada vez más conservadora, faldas largas con estampados feos y suéteres de lana deslavada y vieja en colores neutros dignos de una anciana, yo olía a incienso por el gran altar que teníamos en casa al cual mi tía le rezaba sin falta día y noche llenándonos de olor, mi piel pálida asustaba por lo extrañamente blanquecina que era, mis ojos negros eran pozos tristes con ojeras, y el largo cabello negro me hacía ver como un fantasma y cada que levantaba la miraba alguien frente a mí se cubría la boca con una sonrisa burlona.

No pude hacer amigas en mis dos años de preparatoria, con cada año transcurrido llegaban más burlas y humillaciones a mi persona, sabía que no era bonita y me veía extraña, pero no paraba de preguntarme una y otra vez por qué les parecía divertido ser crueles conmigo, se reían de cómo caminaba encorvada, pero era una chica un poco alta y demasiado flaca, me daba pena mi complexión y prefería agacharme cuánto fuera posible, mis manos huesudas y largas daban pena, mi nariz medianamente larga era lo peor de mis defectos, nada en mí era hermoso, nada en mí era normal.

Cuando finalmente llego a la entrada de la escuela alguien me abraza por los hombros, no puedo evitar dar un salto asustada.

-Oye Fred, ven a darle un beso a tu novia. - Dice un chico de mi clase de historia en forma de broma, el tal Fred está a lo lejos y hace una mueca de asco al verme.

-Déjame. - Me suelto de su abrazo y camino apurada nuevamente para que no me vea lagrimear.

-Solo es una broma Samara. - Me grita el tipo riéndose como idiota.

Si, me llaman Samara desde que entramos a secundaria, dicen que soy tan fea como ella, que incluso huelo a muerto y cosas así, nunca quiero escucharlos y procuro nunca mirar a otros a la cara para evitar esos ojos llenos de desprecio hacía mí.

Tomo el autobús de siempre para llegar a mi casa, la ciudad es un lugar soleado y lindo, pero yo nunca he ido más allá del pasillo comercial donde trabaja mi tía, la iglesia, mi casa y la escuela; después de clases suelo ir a casa donde me espera mi tía para comer, nunca hablo con ella, lo tengo prohibido desde siempre, desde que mi mamá me dejó a cargo de ella, así que nunca le pregunto nada, solo me dedico a estudiar y entregarle notas decentes, de otra forma me abofetea o me obliga a usar zapatos con una bolsita de piedras en la plantilla para castigarme, honestamente prefiero las bofetadas...

NOCTURNA (Laughing Jack)Cerita yang bikin terobses. Temukan sekarang