Feliz?
¿Lo soy?
Sí, lo soy...
¿Por qué es tan difícil aceptarlo?
¿Por qué hay días en los que me aferro
con uñas y dientes a la oscuridad?
¿Qué gano allí? En ese oscuro y húmedo pozo
¿Por qué mi cuerpo está inmóvil?
¿Por qué no lucho contra esas cuerdas?
¿Por qué no puedo respirar?
¿Por qué me resigno a solo recibir ese pequeño hilo de oxígeno?
Si soy feliz, ¿por qué?
Si el tibio sol es suficiente abrigo,
la brisa suave es limpia,
el brillo en los ojos de mis amigos... la ternura con la que me ven,
el orgullo que siento en sus miradas,
sus abrazos sinceros,
su compañía incansable
me hacen feliz, tengo todo.
Tengo su voz, tengo el silencio,
tengo su ritmo candente
y sus letras reconfortantes.
Tengo la luz y la oscuridad.
Tengo días brillantes y miles de historias esperándome en el estante entre páginas
¿O es afuera?
Tengo la libertad de ser quien realmente soy.
A veces adulta y autosuficiente,
la mayoría de veces solo una niña frágil.
En su compañía cualquiera es bienvenido
y eso es perfecto, soy feliz.
Pero... la oscuridad, la sombra nunca se va.
¿Te irás algún día?
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En voz baja
RandomNo es un diario con fechas, pero sí con emociones. Guardo fragmentos, pensamientos y confesiones que nacen en madrugadas silenciosas o tardes soleadas. Son textos que hablan de luz, sombra, amor, miedo y todo lo que significa estar vivo. No prometo...
