Chico problema

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-no puede ser!- el angel supervisora ingresó a su oficina en el más allá sujetando una carpeta amarilla con decorados de oro. Azotó la carpeta en el escritorio y tomó su movil celestial con algo de prisa. Su cabello oscuro y sedoso haciendo juego con anillos de obsidiana y un hermoso traje de satén color arena le daban un aire distinguido, mientras que su estructura coorporal y gestos delataban una capacidad gestionadora admirable, nada delataba sentimientos ni compasión hasta que volteó a mirar al joven que la seguia en silencio. un joven angel en completo silencio , con l a mirada baja y triste. Vestia un saco blanco y plateado, peinado revuelto y castaño con una mecha rubia.

-por el amor de dios Smith, no me mires así! Ponte en mi lugar. Dos reportes de 20 páginas en menos de 5 días, agoté mi imaginación esta semana justificando tus ...tus... ¿que es eso?¿tienes algo en tu mochila?

-LingLin por favor jefa no, no es nada! Ya lo iba a devolver...es que no tuve tiempo.

-por el amor de todos los dioses ! Smith! Vas a matarme uno de estos días! Ah! No! Me van a bajar de categoría por culpa tuya!.

De la mochila salió un pequeño cachorro asustado, un pequeño perro marrón claro miró a la regente dulcemente y gimoteando se escondió detrás del pantalón blanco de su ángel salvador.

-estaban por llevarlos a una muerte segura. No pude dejarlos LingLin. Si no los liberaba ...yo me habría sentido fatal.

Ling echó un suspiro al ver a su subordinado favorito con los ojos empañados por lágrimas a punto de caer

-que pasó con él?.
-estaba muy enfermo. Vio al angel de la muerte y se puso a llorar. Ese viejo siempre lleva cara de pocos amigos.

-devuélvelo Smith , sabes que debe ir al cielo de las mascotas, no puede estar aquí.-la mujer ya no lo miraba-

-auhhh, -un lamento seguido de un puchero infantil se instaló en la cara rosada del chico- pero es bonito.
-no hay excusas Smith. Llevalo para que no tenga que incluir esto en tu nuevo reporte. Interferiste en el destino de esos animales,-la voz de la supervisora se tornó seria y reprochadora- cuando no eres ángel de animales, estás en entrenamiento, no olvides eso. Luego veré como lo arreglo.

-sí señora Ling , vamos pequeño , arriba no hay gente tan enojada como esta señora- tomó al cachorro acurrucandolo en sus brazos y el can le devolvió un jueguetón lametazo felíz mientras era llevado al más allá.

Ling puso su mano en su cabeza sosteniendo una pluma azul con la otra , mientras miraba dubitativamente la hoja.

-creo que estoy en un callejón sin salida con este niño. Ayúdame santa madre.

La pluma de plataWhere stories live. Discover now