We've updated our Content Guidelines.
Review the latest guidelines to keep sharing stories safely.

1-Torre Prohibida

39 4 0
                                        

La Academia tenía tres reglas sagradas:

1. No se practica magia fuera de clase.
2. Los duelos deben ser autorizados.
3. Dos alfas no pueden compartir torre. Jamás.

Pero claro...
a alguien se le ocurrió poner a Diego y Agustín en la misma torre.
Y ese alguien probablemente ya está huyendo del país montado en una escoba prestada.

-

El pasillo retumbaba con pasos.
Ladrillos viejos que crujían, mochilas flotantes esquivando gárgolas dormidas, y murmullos mágicamente silenciados por hechizos anti-chisme (mal ejecutados, igual todo se sabía).

Diego subía con la mochila colgando de un solo hombro, la varita sobresaliendo entre su chaqueta desgastada y ese rostro de "si me hablas, te petrifico".

-¿Torre 5-Beta? -murmuró, mirando el pergamino de asignaciones-
Genial. La más alta, la más fría y la más maldita.

Abrió la puerta.
Y ahí estaba él.
Agustín.

Recostado sobre una cama perfectamente hecha, piernas cruzadas, brazos tras la cabeza, camisa entreabierta y mirada castaña de "te tengo analizado en tres segundos".

-¿Tú eres Diego? -preguntó sin moverse.
-¿Y tú eres decoración o simplemente un idiota con estilo? -contestó Diego, dejando caer su mochila con un thump.

-Pensé que a los alfas nos separaban para evitar... conflictos hormonales.
-Pues alguien en administración se drogó fuerte este semestre.
-O nos quieren ver pelear.
-O besarnos.

Silencio.
Tenso.
Denso.
Magnético.

-Alfa nivel "furia acumulada", ¿eh? -dijo Agustín, arqueando una ceja.
-Y tú, nivel "modelo de shampoo y ego gigante" -respondió Diego.

-¿Te veo con ganas de duelo?
-Te veo con ganas de que te calle a varitazos.

La energía mágica crepitó entre ellos.
No era odio.
Ni gusto.
Era ese punto intermedio donde todo es peligroso y atractivo a la vez.

-Perfecto. -dijo Agustín, sentándose y estirando los brazos como si estuviera en casa-
Esto va a estar muy divertido.

Diego cruzó los brazos. Su varita parpadeó con energía contenida.
-Divertido es una palabra.
La mía es: caótico.

Justo en ese momento, una nota flotante entró por la ventana, envuelta en brillos plateados y mala vibra:

> "Felicitaciones, Alfas Diego y Agustín.
Han sido seleccionados como representantes del equipo rojo en el Torneo de Fuegos Antiguos.
Entrenamientos obligatorios, convivencia forzada y duelos compartidos. Buena suerte. La necesitarán."

Ambos la leyeron.

Y por primera vez...
sonrieron al mismo tiempo.

-¿Estás listo para perder? -dijo Agustín.
-¿Estás listo para enamorarte? -soltó Diego, levantando una ceja.

BOOM. Así arrancó todo.

Prohibido entre AlfasStories to obsess over. Discover now